En el ámbito de la Cámara Penal de Segunda Nominación, un hombre de 37 años ocupó el banquillo de los acusados para responder por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia”. De acuerdo con información a la que accedió este diario, a mediados de febrero de 2018 en una localidad del interior catamarqueño había ultrajado a su hijastra de 12 años.
- El Ancasti >
- Policiales >
Admitió el abuso y lo condenaron a nueve años
El Tribunal estuvo integrado por los jueces Luis Guillamondegui, Jorge Álvarez Morales y Rodrigo Morabito. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal Gustavo Bergesio y la asesora de Menores Daniela Faerman Cano, ambos acompañados por los abogados de la querella y de la acción civil, Pablo Vega y Carlos Uslenghi. El defensor penal oficial Estanislao Reinoso Gandini asistió legalmente al acusado.
Por tratarse de un delito de instancia privada, la audiencia se realizó a puertas cerradas. Sin embargo, de acuerdo con información a la que accedió este diario, el acusado, al momento de declarar, aceptó su responsabilidad lisa y llanamente, a la vez que pidió disculpas a la damnificada y a su familia. Al mismo tiempo, manifestó su arrepentimiento. Dada la confesión, los magistrados decidieron escuchar únicamente a la denunciante, madre de la víctima. Luego, se pasó a la etapa de alegatos.
La acción civil inició la ronda de conclusiones y solicitó una indemnización por $300.000. A posterior, fue el turno del fiscal de Cámara, que pidió la pena de nueve años de prisión. Bergesio consideró importante el hecho del arrepentimiento y confesión del acusado, como así su falta de antecedentes. Por su parte, la asesora Faerman Cano y la querella acompañaron. A su turno, la defensa requirió atenuar el castigo a ocho años y que disminuyera el monto de la indemnización. Para el defensor, se debía tener en cuenta que su asistido carece de medios económicos y que al egresar de la penitenciaría seguramente estaría en igual o peor situación.
Tras un cuarto intermedio, el Tribunal resolvió hacer lugar parcialmente al pedido de la acción civil y fijó la suma de $ 80.000 por los daños causados, con su correspondiente actualización. En cuanto al monto de la pena, coincidió con la estimada por el representante del Ministerio Público Fiscal, es decir, nueve años. Una vez conocido el veredicto, el acusado retornó al Servicio Penitenciario Provincial, donde permanece alojado desde la denuncia del ultraje, que se concretó a las pocas semanas de haberse consumado.
El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las problemáticas más preocupantes en la sociedad. En Argentina, algunos estudios estiman que uno de cada cinco niños y niñas son abusados por un familiar directo antes de los 18 años. La edad media de inicio del abuso es de ocho años. Se advierte que el abusador, estadísticamente, será hombre y es una persona a quien el niño o niña conoce y en quien confía.