El reclamo de justicia por el crimen de Agustín Rasguido llegó a Buenos Aires. Su mamá, Verónica, acompañada por catamarqueños que viajaron con ella y otros que residen en Ciudad Autónoma de Buenos Aires exclamaron su grito de justicia en Plaza de Mayo, un lugar emblemático, escenario de varias luchas y pedidos a lo largo de la historia.
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Marcharon en Plaza de Mayo por Agustín Rasguido
La comitiva catamarqueña llevó carteles de todos los tamaños, con fotos de Agustín y también del joven sindicado como el principal sospechoso, que desde el 25 de diciembre permanece prófugo. Sobre éste pesa una recompensa de $200.000 fijada por la Municipalidad de Bañado de Ovanta.
Su familia llevó el reclamo a Buenos Aires también para visibilizar este crimen. Agustín era un joven que recién se abría camino en la vida y fue asesinado. Al día de hoy la investigación no avanzó. La comitiva catamarqueña, que advirtió que los medios nacionales se hicieron eco de la trágica muerte de Fernando Báez Sosa, el pasado 18 de enero, llegó a Buenos Aires con la idea de que Agustín también se encuentre en la agenda de los medios. Remarcaron que Agustín, como Fernando, era hijo único. Apenas tenía 18 años y toda una vida por delante. Su madre quedó sin consuelo.
“Estoy en la lucha desde que apareció el cuerpo de mi hijo. Son pocos los pasos de la Justicia. Me dieron poca información”, cuestionó.
Un joven de 20 años fue señalado como el principal sospechoso pero, tras el asesinato de Agustín, nada se sabe de este muchacho. Las primeras pesquisas lograron determinar que el joven se dirigió a Recreo, La Paz, luego del hecho de sangre y permaneció algunas horas en una casa, cuyo propietario fue arrestado en averiguación del hecho. Posteriormente fue dejado en libertad. Después el joven habría solicitado ayuda a su madre para que le realice una transferencia de dinero para poder abandonar la provincia. Con la plata en su poder habría contactado a un remisero que lo habría trasladado hasta Córdoba. El trabajador del volante fue identificado por los investigadores y le tomaron declaración testimonial. Personal de la División Homicidios de la Policía de la Provincia efectuó contactos con sus pares de la vecina provincia y no descartan que haya continuado viaje hasta Santa Fe o Buenos Aires.
Madre del dolor
Dolida y con la voz entrecortada, días pasados, Verónica pudo expresar cómo atraviesa el duelo. “Siento la ausencia de mi hijo, el vacío. A la vez, es una desesperación para saber qué pasó y por qué actuaron de esta manera. Por momentos estoy de pie y a veces prefiero no existir. Es una desolación. Él tenía otra forma de ver la vida; era el motor de la casa y no lo tengo. Mi hijo no está. No hay explicación; no la tengo. Espero que la Justicia me dé una respuesta”, manifestó.
Por su parte, Salomé Nieva, madre del joven sospechado, preocupada porque no sabe nada del paradero de su hijo, había expresado: “Mi hijo está muerto, por el tiempo que pasó. No tuvo contacto con nadie de la familia”.
Pese a que su hijo está sindicado como responsable de este crimen, aseguró que entiende el dolor de Verónica Rasguido, madre de Agustín, como así también de la madre de la adolescente de 15 años, señalada en la investigación. “Busco a mi hijo desesperadamente. Mi hijo no aparece. Quiero que busquen a mi hijo. ¡Exijo que aparezca mi hijo! Pienso que mi hijo está muerto. No tengo paz”, aseguró.