Un sacerdote mendocino fue suspendido de su cargo tras agredir a golpes de puño al obispo de la Diócesis del Sur de Mendoza, Eduardo María Taussig, cuando ambos mantenían una reunión en el Obispado en San Rafael, el lunes por la mañana.
Un sacerdote mendocino fue suspendido de su cargo tras agredir a golpes de puño al obispo de la Diócesis del Sur de Mendoza, Eduardo María Taussig, cuando ambos mantenían una reunión en el Obispado en San Rafael, el lunes por la mañana.
Según informó el Obispado de San Rafael en un comunicado de prensa, el hecho fue provocado por el cura párroco Camilo Dib, quien “en un momento, perdió el control y, de improviso, atacó con violencia al Señor Obispo” y luego “siguió la rotura del asiento en que estaba sentado el Obispo”.
De acuerdo a lo que relataron los testigos, los religiosos que estaban junto a la Obispo intentaron detener en vano la furia del sacerdote que, a pesar de todo, se despachó a las trompadas contra el Obispo, quien pudo ser cubierto por uno de sus asistentes retirándose de la oficina en la que se encontraban hacia el salón comedor. De esta manera, los presentes pudieron impedir que se le acercara y empeorara las cosas. En ese momento, también intervino el Párroco de Nuestra Señora del Carmen de Malargüe,
Alejandro Casado, quien acompañó al atacante hasta su auto para que pudiera abandonar el lugar. Desde el Obispado resaltaron que el Derecho Canónico declara que si un clérigo usa la violencia física contra el obispo, incurre automáticamente (latae sentetiae) en la censura de Suspensión. A raíz de esto, “el presbítero Camilo Dib quedó suspendido y tiene prohibido todo uso de su ministerio sacerdotal”, subrayaron. La agresión tuvo lugar dentro del Obispado cuando Taussig compartía una reunión con Dib, quien es Vicario de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.n