El 2 de mayo de 2013, cerca de las 10.30, Martín Armas conducía un camión con caja de vuelco por avenida San Martín. De acuerdo con la investigación, el vehículo no presentaba adecuadas condiciones de seguridad: los neumáticos se encontraban en mal estado (no aptos para circular) y había fallas en el sistema de frenos. En la intersección con avenida Acosta Villafañe, el camión quedó sin frenos y el conductor no pudo detener la marcha. De esta manera, cruzó un semáforo en rojo y colisionó con una moto Yamaha, conducida por Rubén Enzo Robledo. El motociclista iba acompañado por Rosario Cordero. Como consecuencia, la mujer salió despedida y sufrió múltiples heridas que le provocaron la muerte el lugar. En tanto que Robledo sufrió lesiones que le demandaron siete días de curaciones y tres de incapacidad.
Por este hecho, Armas fue imputado por los delitos de “lesiones leves culposas” y por “homicidio culposo”. A principios de mes se inició el debate por esta fatalidad en el Juzgado Correccional de Primera Nominación. La audiencia estuvo presidida por el juez Marcelo Forner. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal Alejandro Dalla Lasta Baroni y la defensa estuvo a cargo del abogado del foro local Luciano Rojas.
En la primera audiencia, el acusado declaró y, según su testimonio, no pudo evitar el hecho porque “se cortaron los frenos de golpe”. Además, recordó que esa mañana había revisado el vehículo antes de ponerlo en funcionamiento; que había estado manejando desde las 8 y que no había tenido ningún problema hasta que llegó a la esquina de las avenidas San Martín y Acosta Villafañe. En esta segunda audiencia, declararon los testigos, quienes aseguraron que el vehículo que conducía Armas había cruzado la luz roja y que no tenía frenos.
Tras la ronda de testigos, se plantearon los alegatos. El fiscal Dalla Lasta Baroni había solicitado una pena de tres años de prisión en suspenso y siete años y seis meses de inhabilitación para conducir. Consideró que el acusado no tenía antecedentes, que no había consumido alcohol y que no se había fugado. Por su parte, la defensa solicitó la absolución y, al mismo tiempo, efectuó el planteo de algunas nulidades.
Veredicto
Ayer, poco antes del mediodía, el magistrado dio a conocer el veredicto. Halló culpable a Armas de los delitos por los que venía incriminado y lo condenó a tres años de prisión en suspenso y a siete años y seis meses de inhabilitación para conducir cualquier vehículo automotor. Es decir, falló de acuerdo con lo solicitado por el fiscal.