Caballos atados con una cuerda al sol, sin agua ni sitio en el que resguardarse, en la banquina de la ruta provincial N° 33, en inmediaciones de la rotonda de la Circunvalación en Sumalao, Valle Viejo. Un ciclista que diariamente transita por la zona manifestó a este diario una denuncia por este “maltrato animal”. El ciclista reveló que desde hace varios días viene observando que los caballos están durante horas expuestos a las altas temperaturas.
“Todos los días paso por este lugar en bicicleta y observo esta triste postal de estos pobres animales que los dejan atados a la orilla de la ruta, sin ninguna sombra donde puedan cubrirse del calor y sin agua”, manifestó Daniel a El Ancasti.
Un corresponsal de este diario llegó hasta el lugar y pudo corroborar la denuncia. Efectivamente, los caballos estaban al sol, atados. A su alrededor no tenían ni recipiente en el que beber ni sombra en la que resguardarse.
Esta escena es frecuente en distintos sectores y en reiteradas ocasiones hubo denuncias por situaciones como éstas, en las que los propietarios de los equinos los dejan en espacios con pastura para que puedan alimentarse, sin tener en cuenta el sufrimiento que padecen los animales al estar expuestos tantas horas al sol.
Lo llamativo es que nadie toma cartas en el asunto, porque además de este maltrato, según comentaron los vecinos, en ocasiones los animales se sueltan y deambulan por la ruta, lo que podría ocasionar algún accidente de tránsito. El efecto de los rayos ultravioletas sobre la piel de los equinos puede ser tan perjudicial como en los humanos. Descamación, rojez, dolor e incomodidad son los síntomas más leves de una quemadura por sol en los caballos, según dan a conocer en informes los veterinarios.
En Argentina, desde 1954 está en vigencia la Ley Nacional 14.346 que establece penas para personas que maltraten o hagan víctimas de actos de crueldad a animales. La norma establece que "serán considerados actos de maltrato no alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o cautivos o azuzarlos para el trabajo mediante instrumentos que, no siendo de simple estímulo, les provoquen innecesarios castigos o sensaciones dolorosas".