Un joven que llegaba a juicio acusado de un intento de robo fue sentenciado a realizar trabajos comunitarios en el Hospital Carlos Malbrán y a prestar colaboración en la elaboración de los módulos alimentarios que les entregan a los infectados por COVID-19.
La novedosa sentencia fue firmada ayer por el juez penal juvenil Rodrigo Morabito, en una audiencia de suspensión de juicio a prueba o probation, realizada ayer a la mañana.
El acusado era un joven que actualmente tiene 21 años y que llegaba incriminado por una tentativa de robo que había cometido cuando era menor de edad.
La falta de antecedentes penales favorecieron a esta persona, quien hizo un ofrecimiento de $2.000 y trabajos comunitarios.
Morabito resolvió que durante 6 meses cumpla con tareas en el Hospital Malbrán, de 9 a 12, además que elabore módulos alimentarios.n