La violencia en el ámbito familiar cada vez visibiliza más las diferencias entre los vínculos fraternales, padres o madres con sus hijos, abuelos y nietos, entre primos o tíos y sobrinos. En este contexto, según fuentes judiciales, en la Unidad Judicial 3, un joven de 36 años denunció a su hermano. El denunciante detalló que entre la noche del martes y la mañana de ayer había dejado enchufado su teléfono celular. A la mañana siguiente, cuando fue a buscarlo, advirtió que no estaba donde lo había dejado. También observó que en la parte de atrás de su vivienda había unas huellas de pisadas que se dirigían a la casa de sus padres. Al seguir el rastro, se dio cuenta de que su denunciado había ingresado a su casa, mientras dormía.
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Casos de violencia familiar
En otro hecho, un hombre de 42 años denunció a su hermano de 34. Según asentó en la denuncia, el martes por la noche, se encontraba trabajando en su casa, donde trabaja con su hermano. Allí, ambos discutieron y su denunciado lo habría amenazado de muerte. Aseguró que no es la primera vez que discuten y que las diferencias vienen desde hace tiempo “y cada vez es peor pero ésta es la primera vez que denuncio”.
Por una remera
En la Unidad Judicial 9, un joven de 30 años denunció a su hermano. En la denuncia dejó asentado que el martes, alrededor de las 20, llegó su hermano a su casa para pedirle prestada una remera. El denunciante le dijo que no y, ante la negativa, su hermano se enojó y lo invitó a pelear. El denunciante no le dio importancia a la provocación y se retiró. Volvió a su casa, cerca de las 23.30. En ese momento, se dio con la novedad de que la ventana del comedor se encontraba “abollada”, como doblada –precisó en la denuncia-. El joven se dirigió donde estaba su hermano para reclamarle por lo que le había hecho a la abertura. “Esto te pasa por no querer prestarme la remera”, le contestó.