domingo 5 de abril de 2026
LA FISCAL DOLORES VERÓNICA ZAMBONI CERRÓ LA INVESTIGACIÓN

Caso Báez Sosa: juicio oral para los ocho rugbiers

El joven de 18 años fue asesinado a golpes, a la salida de un local bailable de la localidad de Villa Gesell.

Por Redacción El Ancasti

La fiscal que investiga el asesinato de Fernando Báez Sosa, el joven de 18 años que fue asesinado a golpes a la salida de un boliche de la localidad bonaerense de Villa Gesell, pidió que los ocho jugadores de rugby que permanecían detenidos sean sometidos a juicio oral. La solicitud fue realizada por la fiscal de Dolores Verónica Zamboni a pocos días del vencimiento del plazo para hacerlo ante el juez de Garantías David Mancinelli, que deberá definir la medida, para lo que empezó a tener un plazo de cinco días.

La fiscal además pidió el sobreseimiento de dos de los rugbiers que habían sido involucrados y que permanecían en libertad, Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, ambos de 19 años, quienes habían sido procesados como partícipes necesarios. La elevación a juicio fue pedida para Máximo Thomsen, de 20 años; Ciro Pertossi, de 19; Blas Cinalli, de 18; Enzo Comelli de 19; Ayrton Viollaz, de 20; Luciano Pertossi, de 18; Matías Benicelli, de 20, y Lucas Pertossi, de 20.
A los jóvenes, que permanecen detenidos en la Alcaidía 3 del Penal de Melchor Romero, Zamboni los acusa como coautores de "homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas". El crimen de Fernando Báez Sosa se produjo cerca de las 4.40 del sábado 18 de enero en inmediaciones de la puerta del boliche Le Brique, en pleno centro de Villa Gesell. En ese lugar, el joven fue atacado a patadas y trompadas por varias personas. El ataque quedó filmado por cámaras de seguridad y teléfonos celulares, por lo que horas después fueron detenidos como autores del crimen diez jóvenes rugbiers que se hallaban de vacaciones y se alojaban en una casa cercana al lugar.

Silvino Báez, padre de Fernando, se mostró conforme con la medida, aunque dijo que tendrían que ser once los enjuiciados, en referencia a Guarino, Milanesi y Tomás Colazzo, un joven que había sido mencionado en la causa pero quedó desvinculado. "Era lo que estábamos esperando. Nuestros abogados seguramente van a pedir que enjuicien a los once", señaló. El hombre sostuvo que "es muy difícil vivir sin Fernando, no hay un día que se pueda decir que es bueno sin él".

Imputaciones
La fiscalía solicitó la citación a juicio respecto de los imputados detenidos Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Enzo Comelli Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz. Por otra parte, Zamboni pidió el sobreseimiento de Juan Guarino y Alejo Milanesi, que no pudieron ser ubicados en la trama del hecho ni acusados como encubridores. El joven señalado como el “rugbier número 11”, Tomás Colazzo, tampoco fue imputado o ubicado en la trama del hecho.

Las imputaciones contra los acusados son no solo por el delito de homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, que comprende la pena de prisión perpetua: también incluyen las acusaciones de lesiones leves por los golpes propinados a los cinco amigos de Báez Sosa presentes en la noche del crimen. La situación de Pablo Ventura se mantiene: no hay nada para involucrarlo en el caso. La elevación a juicio, por su parte, no establece uno de los mayores misterios del caso: cuál de los diez rugbiers oriundos de Zárate lo implicó falsamente, un dato que surgió en su detención en la mañana del crimen y que disparó una cacería de la Policía Bonaerense que llegó hasta la puerta de su casa.

Zamboni detalló el plan asesino en su requerimiento, con una división de roles para atacar a traición: “Los primeros cinco sujetos activos -Máximo Pablo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Franco Benicelli y Blas Cinalli-, previo acordar interceptar a la víctima y golpearla con el fin de darle muerte, en la vereda ubicada frente al lugar bailable Le Brique, abordan por detrás a Fernando Báez, aprovechándose de que el mismo estaba de espaldas e indefenso y de esta manera actuando sobre seguro, en virtud de la superioridad numérica y física, lo rodean, se abalanzan sobre él y comienzan a propinarle golpes de puño en su rostro y cuerpo, tanto a él como a sus amigos, producto de lo cual, Fernando cae al suelo arrodillado y luego inconsciente, cumpliendo de ese modo con el plan premeditado, dividiéndose las tareas previamente pactadas”, afirmó.
Así como hubo cinco golpeadores, los otros se aseguraron de que nadie pudiera defender a Báez Sosa mientras era cobardemente atacado. 

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