POR UN AÑO MÁS EL PAGO DE UNA MULTA

Pena en suspenso por “tenencia simple de estupefacientes”

Había llegado imputado “para la venta”, pero por falta de certeza no se pudo sostener la calificación.
viernes, 23 de octubre de 2020 · 01:06

Julio César Nieva había llegado al Tribunal Oral Federal (TOF) para responder por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”. La audiencia se realizó de manera unipersonal y fue presidida por el juez Federal, Juan Carlos Reynaga. El Ministerio Público Fiscal Federal estuvo representado por el fiscal Rafael Vehils Ruiz y la defensa fue ejercida por el abogado del foro local Orlando del Señor Barrientos.

El operativo se había realizado en abril de 2018. En aquella oportunidad, en su vivienda habían secuestrado una planta de marihuana y semillas en unos frascos. El acusado optó por declarar, tal como lo había hecho durante la etapa de investigación. De esta manera, se reconoció adicto a la marihuana y contó que estaba aprendiendo a producir aceite de cannabis, a fin de ayudar a su padre, quien padece una patología degenerativa.

De acuerdo con la declaración de algunos testigos, durante el procedimiento se habían encontrado semillas, una planta de cannabis y un poco de dinero.

En su alegato, el fiscal Vehils Ruiz recordó que el acusado fue investigado porque se tenía el dato de que se dedicaba a la venta de estupefacientes. Sin embargo, tras valorar la prueba obtenida en la instrucción de la causa y al escuchar a los pocos testigos que pudieron presentarse al debate, consideró que no se podía corroborar la calificación legal imputada, dado que no se podía alcanzar la certeza de su responsabilidad.

Según el fiscal, sí había certezas de la tenencia de cannabis para fabricar el aceite. “Es muy fuerte la objeción”, sostuvo. A la vez, señaló que durante el procedimiento no se halló una balanza y el teléfono secuestrado no tenía los mensajes que suelen encontrarse en estos operativos. Durante la investigación tampoco se visualizaron compradores ni elementos que indiquen la tenencia con fines de venta. “No se puede sostener la acusación. En esta instancia se debe tener la certeza absoluta. La duda razonable es superior a la certeza”, remarcó. 

No obstante, indicó que el material secuestrado excede el mínimo considerable para el consumo personal, con la excusa de la elaboración del aceite. Para el fiscal, el acusado se encontraba “a mitad de camino”.

Ante esta situación, planteó el cambio de calificación a “tenencia simple”, más el pago de una multa.

A su turno, el abogado defensor alegó que su cliente confesó su adicción desde adolescente y que se encontraba aprendiendo a elaborar aceite de cannabis para poder ayudar a su padre. “No hubo seguimiento, ni pasamanos, ni compradores”, remarcó y solicitó la absolución por el beneficio de la duda o, subsidiariamente, la suspensión de juicio a prueba –conocida como probation-. Tras este pedido, el magistrado resolvió no hacer lugar, al considerar que se trató de un planteo fuera de tiempo.

Finalizados los alegatos, el acusado decidió hacer uso de su derecho a expresar una última palabra. Manifestó que no sabía sobre la responsabilidad que conllevaba tener una planta de marihuana y aseguró que su intención era ayudar a su padre.

Tras un breve cuarto intermedio, el Juez Federal dio a conocer el veredicto. Halló culpable a Nieva del delito de “tenencia simple de estupefacientes” y, en consecuencia, fijó una condena de un año de prisión en suspenso más el pago de multa y reglas de conducta.

Hecho

En abril de 2018, personal de la Policía de la Provincia obtuvo el dato de que Nieva comercializaba “cogollos” de marihuana en su casa. Se realizó un trabajo de inteligencia y dos días después se concretó un procedimiento, con testigos civiles, en su domicilio.

En este operativo, se encontraron cinco frascos chicos con 194 semillas de cannabis y un triturador de marihuana. En otra repartición del inmueble, se encontraron cerca de 2.000 semillas de cannabis y cerca de 100 gramos de “cogollos”. También se encontró dinero, por un monto aproximado de $1.000 y una planta de “cannabis sativa” de un metro con 80 centímetros de alto. Cerca de esta planta se encontraron poco más de dos kilos de marihuana.

En la investigación, el acusado se reconoció adicto y dijo tener esos frascos. “Estuve en dos centros de rehabilitación”, había contado.

Certeza

Semanas atrás, el TOF absolvió por el beneficio de la duda a un hombre acusado de infringir la Ley Nacional de Estupefacientes. En su alegato, el fiscal Rafael Vehils Ruiz advirtió que no podía alcanzar el grado de certeza  que se requiere para formular una acusación seria. En aquel debate, el fiscal alegó que no podía “mantener esa probabilidad porque no tengo elementos para hacerlo más que un montón de suposiciones, que por más que los tome juntos y tome en consideración las fotos que se encontraron, que aseguran que eran pareja. Pero todo es suposición, dudas y tal vez”, señaló.

Ante esta situación, solicitó que se absolviera al acusado “solamente por el beneficio de la duda porque no he podido probar, que de la sospecha pasó a la probabilidad, pero de la probabilidad no a la certeza”, aclaró.

En los fundamentos de la sentencia –a los que El Ancasti tuvo acceso- se indicó que en relación con el imputado se debió conceder la absolución “por falta de certeza en cuanto a su participación en el evento criminoso”. “Ello constituye un límite infranqueable para este órgano jurisdiccional en virtud del arquetipo de enjuiciamiento penal diagramado por nuestra Constitución Nacional que se corresponde con el denominado sistema acusatorio, tal como se desprende del análisis”.

Policías testigos no se presentaron

El debate se pudo realizar en una jornada. Entre los testigos había dos policías de la Dirección Drogas Peligrosas. A su turno, cuando fueron llamados para pasar a la sala y dar su testimonio, ninguno de los numerarios había comparecido. Ante esta situación, el magistrado ordenó el arresto y que sean traídos por la fuerza pública.

Luego, se pasó a un cuarto intermedio, a fin de averiguar el paradero de los policías que no habían informado sobre la incomparecencia. Finalmente, se informó que uno de ellos había sido trasladado al interior y su compañero se encontraba en aislamiento preventivo, por sospecha de coronavirus COVID-19.

Ante esta situación, las partes desistieron y decidieron incorporar por lectura el testimonio dado durante la investigación. Al respecto, se lamentó que no se pudieron presentar, a fin de realizarse preguntas relacionadas con la investigación y el procedimiento.

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