El Penal de Dolores, una de las cárceles argentinas más sobrepobladas de la provincia de Buenos Aires, será la que en los próximos días aloje a los diez rugbiers acusados por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes por una "patota" a la salida de un boliche en Villa Gesell. Al enterarse de esta noticia, los presos del establecimiento grabaron un video en el que les dan un mensaje de bienvenida.
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Presos de Dolores: "Los estamos esperando"
"Estamos esperando a los rugbiers", se escucha en el registro fílmico, mientras de fondo suena a todo volumen un tema de cumbia villera. "¡Los estamos esperando con faca!", se llega a oír que dice uno de los internos, en medio de la música. "'¿Qué van hacer los rugbiers cuando vengan?", se preguntan entre risas. Además, a simple vista, en las imágenes se puede ver el poco espacio y nivel de hacinamiento que caracteriza al lugar.
Aunque el pedido de envío a prisión aún no fue efectivizado, la Unidad número 6 en la jurisdicción de Dolores es la más cercana, por ende sería la que les corresponde.
Debido al tono amenazante de la grabación, fuentes de la cárcel informaron a TN que los imputados, de ser culpables, irán al sector de alcaldía del penal, una zona nueva separada de los carcelarios más peligrosos.
En una primera instancia, los diez imputados por el homicidio habían sido divididos en dos grupos. Por un lado Lucas y Luciano Petossi, Matías Benicelli, Máximo Thomsen y Ayrton Viollaz fueron a la comisaría 1° de Pinamar. Mientras que Blas Cinalli, Juan Guarino, Ciro Pertossi, Enzo Comeli y Alejo Milanese a la 4ta de Villa Gesell. Ahora todos ellos serán trasladados a la misma unidad penitenciaria: la prisión de Dolores.
“Las celdas son muy chicas y las que tienen capacidad para dos internos, alojan a tres, a cuatro y hasta cinco. Es un desastre, hay que tirarla abajo, no puede seguir funcionando”, aseguraron fuentes a TN.
De acuerdo a un informe de la Comisión Provincial de la Memoria (CPM), la unidad 6 alojó a 3,4 personas por plaza en 2018. A pesar de que tiene una capacidad para 188 personas, judicialmente se amplió ese número a 370. En la actualidad, se cuentan 937 presos, es decir, una sobrepoblación del 398%.