La sanguinaria escalada de violencia no se detiene en Rosario y ya se contabilizan 20 homicidios en lo que va del año, en una trama que mezcla la delincuencia común con el narcotráfico y el sicariato, en complejas redes de crimen organizado. La cifra de muertos aumentó el fin de semana con los homicidios de dos hombres, de 24 y 51 años, quienes fueron acribillados a balazos en plena vía pública, como la mayoría de los casos registrados en lo que va del año.
Los asesinatos ocurrieron entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, informó la Policía santafesina, que no detuvo a ningún sujeto y tampoco tiene pistas acerca del o los asesinos en el primero de los crímenes. Las líneas de investigación señalan que las dos nuevas muertes podrían haber estado en manos de sicarios, asesinos a sueldo que trabajan en la mayoría de los casos para bandas de narcotraficantes que se disputan territorios de distribución y comercialización de estupefacientes.
El primero de los crímenes ocurrió el sábado último, cerca de las 21, en la calle Amenábar al 2700, al sudoeste de la ciudad, cuando Miguel Ángel Gómez (51) descendió de su automóvil para ingresar a su casa. En ese momento, al menos dos personas que aún no fueron identificadas lo abordaron y una de ellas efectuó un disparo que le impactó en la cabeza, por lo que la víctima murió en el acto, indicaron fuentes policiales a medios de prensa locales.
Cuando la Policía local inspeccionó el cuerpo, determinó que la víctima tenía en su poder su teléfono celular, dinero en efectivo y otras pertenencias, por lo que los asesinos no ultimaron al hombre con fines de robo.
Horas más tarde, alrededor de la 1 del domingo en el noroeste de la ciudad, Brian Tolosa (24) mantuvo una discusión con otra persona que, de acuerdo con los voceros, ya fue identificada. En el marco de ese entredicho, el agresor extrajo un arma de fuego y le disparó a Tolosa en la zona del tórax, provocándole la muerte de manera instantánea, precisaron. Interviene en ese caso el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Ademar Bianchini, quien dispuso las diligencias de rigor para dar con el autor material del homicidio.
La cifra de homicidios en el inicio del presente mes de enero produce conmoción estatal y lógicos niveles de impacto en la sociedad rosarina. Hasta el último fin de semana, en el departamento Rosario se contaban 18 crímenes en 18 días. Un número que es sin duda muy alto en relación a otros años, pero que exige segmentar aspectos muy diversos para la comprensión de un problema complejo. Aparecen algunos nudos relevantes para un análisis que no se quede en el solo peso de las cifras. La suma aritmética de los 20 homicidios desata inquietud pero impide a primera vista notar que responden a causas y lógicas muy diversas. Predominan los conflictos entre personas que se conocen, que no son casos de inseguridad estrictamente, aquellos que por definición son eventos donde se crea peligro contra una víctima aleatoria, que puede ser cualquiera. Estos casos también existieron, con el atentado criminal al Casino City Center que se cobró la vida de un hombre de 64 años que había salido a un balcón para fumadores como hecho más notorio.n
21 de enero de 2020 - 01:06