Por disposición de la Justicia Federal de Catamarca, Roberto “Ruso” Leirman (79) se encuentra detenido, acusado por el delito de “comercialización de estupefacientes”. Revisar su perfil es como abrir la caja de Pandora. Si bien le salen todos los males del mundo, pone en evidencia un pasado marcado por el delito, que no se detuvo a pesar de su avanzada edad.
“El Ruso” estaría involucrado en la conocida narco-ruta Catamarca - Tucumán - Santiago del Estero y Buenos Aires. En breve, podría ser indagado en la provincia por la Justicia Federal local. Por lo pronto, Leirman cumple una condena a prisión perpetua, que cumplía en Tucumán, por un crimen que cometió en Salta. La complejidad de su situación procesal es proporcional a lo complejo de esta investigación federal interjusdisccional.
“El Ruso” es señalado como jefe de una banda denominada “Comando Atila”, un grupo de sicarios parapoliciales. Este Comando se caracterizaba porque sus integrantes eran en su mayoría ex policías, en su preferencia, represores durante la última dictadura militar. Con la llegada de la democracia, se dice que Leirman ya retirado de la Policía conformó este comando a fin de concretar asesinatos por encargo, tanto en Tucumán como en Salta y Jujuy. Atemorizó a la provincia de Salta entre 1986 y 1992, se escapó y fue detenido varios años después en Santiago del Estero.
Es uno de los asesinos condenados por el crimen del abogado salteño Miguel de Escalada, asesinado en 1993. Fue condenado en 2005 en Salta por el tribunal de la ex Cámara 1 del Crimen, integrada por los jueces Carlos Pucheta, Bernardo Ruiz y Alberto Fleming, a prisión perpetua por este crimen. Según el fallo, el ex policía fue contratado por el empresario Pedro Marcillese para que acabara con la vida del profesional. El ex Atila, siempre de acuerdo con la resolución judicial, contrató a otras tres personas para que concretaran el homicidio. También fue mencionado en otros homicidios. La Justicia de Salta le otorgó el arresto domiciliario en 2015. Supuestamente, no podía abandonar su casa en Tucumán aunque estaba sin custodia ni pulsera.
Más muertos
Además de haber estado involucrado en la muerte de Escalada, estuvo sospechado de haber tenido alguna participación en el crimen del empresario salteño Antonio Macaione, ocurrido en la capital tucumana en noviembre de 1992, pero nunca fue procesado formalmente por este hecho. En 1996 se lo acusó de ser el autor del crimen del matarife Javier Chávez. El caso llegó a juicio en 2011 y fue absuelto.
Ficha
Es señalado como jefe de una banda de sicarios denominada “Comando Atila”. Con la llegada de la democracia, ya retirado de la Policía, asesinaba por encargo.