sábado 1 de agosto de 2026
Imputados por delitos sexuales

Tres sacerdotes catamarqueños, entre el pecado y el delito

Por Redacción El Ancasti

“Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, dice Mateo 15, 21. Sin embargo, los sacerdotes que habrían incumplido con el sexto mandamiento –impulsados por sus bajos instintos- aún no llegan a ser juzgados, de acuerdo con el Código Penal Argentino (CPA). Juan de Dios Gutiérrez podría ser el primer religioso en Catamarca en ser juzgado por abuso sexual. 

En marzo de 2009 el presbítero Renato Rasguido asumía como párroco de Andalgalá. Cinco años después una mujer lo denunció por reiterados abusos sexuales en contra de su hijo adolescente, quien lo ayudaba en las tareas eclesiásticas. La fiscalía lo imputó y el religioso guardó silencio. Tiempo después tuvo que mudarse de Andalgalá al edificio del Obispado, en la Capital. Aún no hay fecha para el debate oral y público.

Los dos casos de abusos sexuales que involucran a miembros del clero local figuraban en la nómina de los 62 casos denunciados, que se presentó en 2017, y en los que se observa que un mínimo porcentaje ha terminado con una condena en la Justicia y la expulsión del sacerdocio. En diciembre del año pasado, se sumó a la lista del deshonor el padre Moisés Pachado. La denuncia la realizó una joven, quien aseguró que fue ultrajada por el cura, cuando era niña, en Belén, en 1997. En julio último, la Cámara de Apelaciones rechazó el pedido de prescripción presentado por la defensa del cura. El expediente regresó a la Fiscalía de Belén, a fin de acusar a Pachado de un delito de índole sexual o para desestimar la denuncia y pedir el archivo. 

Seguí leyendo

Te Puede Interesar