Apuntar con un arma para llevarse un celular; arrastrar a una mujer para arrebatarle la cartera o entrar a una casa para agarrar lo primero que se encuentre son hechos delictivos diarios. La inseguridad cotidiana todos los días registra más de un delito contra la propiedad. La suma de estos hechos cotidianos arroja un resultado preocupante: entre el primer semestre del año pasado y los seis primeros meses de 2019 se incrementaron las denuncias por robos y hurtos –tanto consumados como en tentativa- en el orden del 25 %.
De acuerdo con información judicial a la que accedió El Ancasti, las denuncias corresponden a la Primera Circunscripción Judicial, que comprende a los departamentos Capayán, Capital, Fray Mamerto Esquiú, Valle Viejo, Ambato, Ancasti, Santa Rosa, Paclín y El Alto. Es decir, poco más de la mitad de la provincia. En detalle, en el primer semestre de este año se apuntaron 11.699 denuncias entre las 12 Unidades Judiciales que funcionan en Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú. Las denuncias por delitos contra la propiedad corresponden al 43 % de ese total.
En este sentido, en la primera mitad de este año hubo 4.981 denuncias por este tipo de hechos. Por “robos” se asentaron 3.234 denuncias; la Unidad Judicial 7, en la zona norte capitalina, sumó la mayor cantidad de casos, con 431 denuncias. Por “robos en grado de tentativa”, hubo 249 denuncias y la Unidad Judicial 6 tuvo 50 denuncias, la mayor cantidad al respecto.
En tanto que por “hurtos” se denunciaron 1.359 hechos y la Unidad Judicial 2, en el sur de la Capital, tuvo el mayor número de hechos, con 218 denuncias. Por “hurtos en grado de tentativa” se concretaron 139 denuncias y la Unidad Judicial 1, en el microcentro capitalino, hizo pico con 62 hechos denunciados.
En comparación, en el primer semestre de 2018 los delitos contra la propiedad representaban el 35 % de las 11.279 denuncias que se habían apuntado en la Primera Circunscripción Judicial. Por “robos” se presentaron 2.489 denuncias; la Unidad Judicial 4, en el norte, tuvo la mayoría de los hechos, 320. Por “robos en grado de tentativa” se consumaron 223 denuncias y la Unidad Judicial 8, también en el norte, registró 46 hechos. En tanto que por “hurtos” se materializaron 1.207 denuncias y en la Unidad Judicial 1 se asentaron 231. Por “hurto en grado de tentativa” se efectuaron 50 denuncias y solamente 20 se realizaron, de nuevo, en la zona del microcentro.
En la segunda mitad de 2018 se comenzó a observar el incremento. De 11.324 denuncias, 4.273 se debían a esta materia. Por “robos” se efectuaron 2.629 denuncias y la Unidad Judicial 4 recibió el mayor caudal: 340. Por “robos en grado de tentativa”, 232 hechos. Se inscribieron 1.318 “hurtos” consumados, de los cuales 207 fueron en el microcentro, y 94 “hurtos en grado de tentativa”.
Modalidad
El hurto, a diferencia del robo, suele cometerse sin ejercer violencia; en ocasiones, se trata de descuidos que son aprovechados por los malhechores. En tanto que en un robo sí se ejerce violencia; puede ser sobre las personas o sobre bienes materiales, como una vivienda o un rodado.
En septiembre del año pasado, la Policía de Catamarca había informado que a mediados de 2017 se comenzó a trabajar en el “Mapa del Delito”. Si bien los resultados se modifican semana a semana, se había advertido que los delitos contra la propiedad, tales como arrebatos y robos domiciliarios, eran los más frecuentes. Las zonas “calientes” se encontraban en el norte y en sur capitalino.
“El Mapa ya tiene más de un año. Comenzó a confeccionarse y a realizar la carga de datos a mediados de 2017. Los puntos calientes se van estableciendo. Se trata de delitos de arrebatos; están situados en la jurisdicción de las comisarías Cuarta, Quinta y Sexta –norte, oeste y sur capitalino-. De acuerdo con el delito, el Mapa va marcando el incremento o no de hechos. Se clasifica por delito, horario y por la jurisdicción. Primero están los arrebatos, los robos de motos y los domiciliarios. Los robos de celulares están encuadrados dentro de ‘arrebatos’”, precisó.
En alza
Números hacia arriba, semestre a semestre
3.969: Denuncias por delitos contra la propiedad se registraron en el primer semestre de 2018, sobre un total de 11.279 denuncias efectuadas. Tales delitos corresponden al 35 % de las denuncias realizadas. Solamente por “robos” hubo 2.489 denuncias. La Unidad Judicial 4, que comprende parte de la zona norte y del oeste capitalino, sumó 320 denuncias.
4.273: Denuncias se asentaron por la misma materia en la segunda mitad del año pasado. El incremento entre el primer semestre y el segundo semestre de 2018 fue de un 8 %. Se realizaron 2.629 denuncias por “robo”, la mayoría en la zona de la Unidad Judicial 4. En tanto que por “hurto” se registraron 1.318 hechos. De éstos, 207 se efectuaron en la Unidad Judicial 1, en el microcentro capitalino.
4.981: Denuncias se concretaron en la primera mitad del año. En este primer semestre, el 65 % de los delitos contra la propiedad correspondieron a “robos”. La Unidad Judicial 7, en el norte, registró 431 denuncias. Con los números en mano se concluye que, entre el primer semestre de 2018 y el primer semestre de 2019, las denuncias por delitos contra la propiedad se incrementaron un 25 %.
Entre el delito y la necesidad
En los supermercados capitalinos se cometieron hechos que de a poco se van haciendo cotidianos.
Algunos “clientes” se llevan mercadería de primera necesidad de manera poco convencional, distante al crédito o al efectivo. Entre sus prendas de vestir suelen llevar algún producto. Lo llamativo es que en ocasiones se trata de algún corte de carne, fiambre, algún paquete de fideos o de arroz o una golosina y, otras veces, se trata de jabón tocador, champú o pasta dental.
Desde el punto de vista penal se explica como “hurto famélico” la sustracción de productos de primera necesidad sin emplear los medios de violencia física o moral, para satisfacer sus necesidades personales o familiares del momento. Fuentes consultadas por El Ancasti, a principios de mes en la sede de la Fiscalía Penal, indicaron que los hurtos famélicos van en aumento. Sin precisar números, señalaron que todas las semanas en los supermercados suelen llevarse chocolates, carne o fiambre. La edad de las personas que hurtan por hambre es variada; suelen ser jóvenes y también personas de mediana edad. Asimismo se advirtió que los hurtos no se cometen en pequeños comercios sino en los supermercados de cadenas nacionales.
A la vez, se destacó que suele haber denuncias por el hurto de elementos de limpieza y, sobre todo, de higiene personal. En este sentido, se señaló que los desodorantes y champúes tuvieron un fuerte incremento. Aunque no se pueden ingerir, su uso también implica una necesidad. Por ello, consideraron que estos hurtos muestran otra faceta de la crisis. Además, se aclaró que las denuncias por el hurto o robo de otros elementos, como prendas de vestir y electrodomésticos, suelen tener un trámite judicial totalmente distinto, dado que el móvil, a la vista, es otro.
Por lo general, la mayoría de las veces, entre las góndolas buscan algo para comer y agarran lo primero que tienen a mano. Fuentes consultadas por El Ancasti en la sede la Fiscalía Penal indicaron que los hurtos famélicos van en aumento. Sin precisar números, señalaron que todas las semanas en los supermercados suelen llevarse chocolates, carne o fiambre. “Tengo hambre”, había confesado un hombre de entre 45 y 48 años que entre sus prendas de vestir escondía carne.
La edad de las personas que hurtan por hambre es variada; suelen ser jóvenes y también personas de mediana edad. Igualmente se advirtió que los hurtos no se cometen en pequeños comercios sino en los supermercados de cadenas nacionales.