El fiscal de instrucción Nº 4, Ezequiel Walther, finalizó la investigación y elevó a juicio la causa del crimen de Sebastián Pereyra, quien fue ultimado a balazos para robarle un celular. El luctuoso hecho sucedió el 16 de abril de 2017 en el norte de la ciudad. Son dos los imputados.
- El Ancasti >
- Policiales >
A juicio el crimen del joven asesinado por un celular
A los días del hecho los investigadores procedieron a la detención del primer sindicado, Ismael Segura. Según la pesquisa y los elementos de pruebas reunidos en la causa, Segura conducía la moto en la que se trasladaba junto con otro sujeto detenido en abril de este año, Hernán Pacheco. La instrucción de la causa, comandada por Walther, determinó que en la noche del 16 de abril el joven víctima caminaba por inmediaciones de la calle Colombia, entre 21 de Septiembre y Alpatauca, en el barrio 11 de Mayo, cuando fue interceptado por los dos sujetos en una moto. Le exigieron la entrega del celular a lo que Pereyra se resistió. Entonces inició un forcejeo con uno de los malvivientes que finalizó cuando le realizaron un disparo que no logró herirlo. Fue cuando Pereyra ya había tirado el celular e intentaba huir cuando fue baleado nuevamente y por la espalda. Murió cuando era trasladado en ambulancia.
Segura y Pacheco fueron imputados del delito de "homicidio en ocasión de robo".
En la investigación trabajó personal de las Divisiones Homicidios e Investigaciones, que logró recabar una importante cantidad de pruebas que permitieron lograr la detención de ambos sindicados.
“Hay un cúmulo de elementos trascendentes que en su conjunto y con valoración integral permiten tener acreditada la autoría del hecho”, había indicado el fiscal Ezequiel Walther tras la detención del último sospechoso, a la par que recordó que las cámaras de seguridad ubicadas en el sector donde ocurrió el homicidio no fueron un “aporte trascendente en la investigación” porque las imágenes carecían de la “nitidez suficiente”.
La violenta muerte de Pereyra le costó el cargo al jefe de la Comisaría Séptima. Fue el jefe de Policía, comisario Orlando Quevedo, quien ordenó el desplazamiento del comisario Mauro Camacho, responsable de la comisaría ubicada en el Parque América por los episodios delictivos y tras el reclamo de los vecinos por más seguridad en la zona.