SEGÚN EL PERSONAL DE seguridad

Creció el robo de alimentos en los supermercados

Los adolescentes roban elementos que pueden vender rápidamente. Los adultos sustraen fideos, fiambres y chocolates.
domingo, 25 de agosto de 2019 · 02:03

En las últimas semanas se incrementó la sustracción de productos comestibles en los supermercados de la Capital al igual que las denuncias penales por parte de los encargados de brindar seguridad en los distintos locales comerciales. En un recorrido realizado por El Ancasti por los principales supermercados de la ciudad se pudo conocer que si bien los robos de productos alimenticios se vienen incrementando desde hace meses, en los últimos 20 días se notó un sensible incremento.

En diálogo con este diario, personal de seguridad de que trabaja en los supermercados aseguró que a la par del incremento en el robo de alimentos, esporádicamente se registran aumentos en la sustracción de productos de tocador y otros elementos que en el mercad negro pueden ser comercializados fácilmente. Los empleados, quienes solicitaron mantener en reserva su identidad, coincidieron al señalar que "hay ladrones de todo y todas las edades".

Explicaron que “siempre hay robos”, y que a pesar de las cámaras de seguridad, visibles y con cartelería que advierte sobre su existencia, los maleantes igualmente cometen el ilícito “porque saben que se trata de un hurto y que cuando mucho quedarán unas horas en la comisaría”.

"La mayoría de las veces queda todo registrado. Por lo general los vemos desde los extremos de los pasillos, entre las góndolas o por las cámaras. A veces se dan cuenta que son observados y rápidamente vuelven a colocar el producto en alguna góndola", señalaron.

Indicaron que en las últimas semanas se pudo apreciar que "la gente grande ( más de 35 años) es la que intenta sacar alimentos tales como fideos, fiambres, quesos y chocolates". Sostuvieron que "hasta la semana pasada" el monto de las sustracciones raramente superaba los $500, y se mostraron desconcertados al no poder estimar actualmente el monto de los robos "porque las cosas aumentan todos los días".

Remarcaron que así como "la gente grande" sustrae comestibles, los menores de edad y jóvenes de entre 18 y 25 años roban elementos caros que pueden ser comercializados rápidamente en la calle.

"Por lo general son adolescentes. Vienen solos o en grupos de dos o tres. Roban bebidas alcohólicas, perfumes, cremas y shampoo que cuestan más de $200, y después los venden", agregaron.

Uno de los entrevistados aseguró que a raíz de los robos frustrados durante su turno, en julio, el supermercado evitó perder $40.000 en mercadería. En otros locales reconocieron que la cifra "está dentro de lo que está pasando en todo el país", aunque sostuvieron que "mayormente el monto de lo que se logra recuperar oscila entre los $25.000 y $35.000, dependiendo del turno”.
Sin embargo, otros entrevistados coincidieron al reconocer que "más de una vez" dejaron pasar el robo. "Más de una vez dejé que se vaya porque me dio lástima. Es horrible cuando alguien se lleva una leche y vos tenés que denunciarlo", indicó un empleado de seguridad.

También se conoció que en los últimos 30 o 40 días se pudo detectar que antiguos clientes, "muchos de ellos bien vestidos, esconden comestibles entre sus ropas y tratan de pasarlos por la caja sin pagar. Entonces los llamamos aparte y les decimos que los devuelva o que los pague, para evitar hacer la denuncia. Y en adelante no les permitimos entrar al local”.

Comentaron que entre los principales inconvenientes a la hora de corroborar el ilícito está el momento de la requisa, porque "muchos de ponen violentos, forcejean y hasta nos amenazan. Entonces llamamos al 101 de la Policía, de donde mandan a un efectivo para que haga la requisa y se lleve al ladrón", finalizaron.