Las instalaciones del Mini Hospital Carlos Bravo, ubicadas en sobre la calle Ramón Ahumada -a metros del Instituto de Formación Docente-, en la zona sur de la Capital, fueron blanco de los delincuentes quienes con su accionar provocaron importantes daños materiales. El coordinador del centro de salud, de 52 años, informó que el domingo a las 20.10, mientras estaba en su domicilio recibió una llamada telefónica en la que un enfermero le daba a conocer que minutos antes, habían intentado sustraer parte del equipo central de aire acondicionado y calefacción. Se pudo conocer que el empleado, estando dentro del mini hospital, escuchó ruidos extraños que provenían del techo. Rápidamente salió a la calle y advirtió que dos sujetos saltaban del techo del nosocomio a la parte trasera del nosocomio. Explicó que ante la extraña situación, el enfermero subió al techo y se dio con la novedad de que los maleantes habían cortado y arrancado parte de la cañería de cobre del equipo central, y que los trozos de caño quedaron esparcidos por el techo. Se pudo conocer que al arrancar los caños los delincuentes provocaron importantes daños en la instalación del equipamiento, ya que además dañaron parte de la instalación eléctrica.




