Horacio Chighizola, secretario de Estrategia y Asuntos Militares, reveló cómo se enteró el Ministerio de Defensa que la tripulación del ARA San Juan estaba en peligro.
Horacio Chighizola, secretario de Estrategia y Asuntos Militares, reveló cómo se enteró el Ministerio de Defensa que la tripulación del ARA San Juan estaba en peligro.
La investigación judicial que se lleva a cabo en Caleta Olivia para determinar los responsables de la peor tragedia de la Armada Argentina en tiempos de paz derivó en una declaración testimonial inédita: un llamado telefónico desde la Embajada de Estados Unidos alertó a la plana mayor del Ministerio de Defensa sobre la gravedad de la desaparición del ARA San Juan y sugirió implementar la búsqueda y rescate del submarino y sus 44 tripulantes.
Hasta ese momento, el entonces jefe de la Armada Argentina, el almirante Marcelo Srur, insistía en que solo se trataba de una "falta de comunicación". Srur le juró al ministro Oscar Aguad que la tripulación del ARA San Juan no estaba en peligro y que no había contacto por la situación meteorológica en el Atlántico Sur, donde el submarino estaba -supuestamente- en condiciones de navegabilidad.
Un testimonio clave
Sin embargo, la información oficial sería distinta. Horacio Aldo Chighizola, entonces secretario de Estrategia y Asuntos Militares, reveló que el viernes 17 de noviembre de 2017, a las 17.30, sonó su celular oficial. Al otro lado de la línea, inesperadamente, se encontraba Michael Reyburn, el agregado de Defensa de la Embajada de los Estados Unidos.
Chighizola estaba por despegar desde Ezeiza a Mar del Plata para trasladarse a la Base Naval que la Armada tiene en esa ciudad balnearia. A su lado estaba Aguad, el jefe de Gabinete del Ministerio de Defensa, Raúl Ripa, y el almirante Srur.
La llamada era de urgencia. El agregado americano le preguntó en qué momento Argentina declararía la búsqueda y rescate del submarino, cuya última comunicación se había registrado 48 horas antes.
Al parecer, con muchísimo tacto, Reyburn le informó a Chighizola que solo declarando el SAR, la U.S. Navy podía poner a disposición sus aviones y embarcaciones para comenzar a buscar el submarino. Cuando cortó la comunicación, el secretario de Defensa informó al ministro Aguad y a los jefes militares. Durante unos segundos -eternos- no hubo un solo comentario. Es que el almirante Srur, según fuentes del Ministerio de Defensa, opinaba que aún era prematuro utilizar el SAR, ya que solo se trataba de una "pérdida de comunicación" y que esto era "habitual" en los submarinos bajo condiciones de inclemencia climática.
Mientras Srur explicaba de qué se trataba el SAR y justo antes que despegase la aeronave, una nueva llamada ingresó al celular personal de Chighizola.
Era Reyburn. Lacónico, informó "sobre la grave situación del submarino" y sus tripulantes. "Deben buscarlos", añadió, sin más detalles.
Ahora se sabe que por entonces Estados Unidos ya habría estado al tanto del "evento hidroacústico" detectado por la Organización para la Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO), el organismo con sede en Viena (Austria), y que se especulaba provenía del ARA San Juan.
–¿Qué ocurría si no lo llamaba a usted el agregado de Defensa de Estados Unidos?, le preguntó a Chighizola la abogada Valeria Carreras, quien representa a la querella unificada de 31 familiares que exigen justicia.
–Según mi opinión, el SAR se hubiera decretado después-, respondió Chighizola ante la jueza federal Marta Yáñez.
La abogada Carreras interpreta que "ahora sabemos que fue a pedido de los Estados Unidos que se comenzó a buscar el submarino. "Es decir que hasta ahora nos venían mintiendo", agregó.