TUCUMÁN- Los investigadores del crimen del niño de cuatro años Ulises Benjamín Amaya, registrado en Las Talitas, ciudad de Tucumán, sospechan que por las ropas halladas en la escena del crimen y las heridas de la víctima, el autor del crimen fue un adolescente.
La principal hipótesis sobre la muerte del chico es que fue captado por una persona conocida, quien, mediante engaños, lo llevó a algún lugar donde habría pretendido abusar de él pero al no poder concretar el ataque lo mató para que no lo denunciara. En las últimas horas los investigadores hallaron una campera blanca que podría ser la punta del ovillo para dar con el homicida del nene, que fue encontrado colgado de un puente.