Jonathan Emanuel López llegó al Tribunal Oral Federal (TOF) para responder por el delito de “guarda de semillas”. Junto con él, en el banquillo de los acusados se encontraban Paola Ríos (40), imputada por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravada por cometerse en perjuicio de menores de edad y por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlos”; José Ricardo Córdoba (51) y José Luis Ríos debían responder por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlos”.
López cuenta con el asesoramiento del abogado Gustavo Rentín Villegas y Ríos, Córdoba y Paola Ríos son asesorados por Pedro Vélez. La audiencia se inició ayer en el TOF. El Tribunal está integrado por los jueces Enrique Lilljedahl, Juan Carlos Reynaga y Adolfo Raúl Guzmán. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por los fiscales federales Rafael Vehils Ruiz y María Correa.
En la primera audiencia, los acusados José Luis Ríos, José Ricardo Córdoba y Paola Ríos optaron por el silencio. No obstante, se incorporó por lectura lo declarado oportunamente en la etapa de instrucción. La acusada se había preferido el silencio. En tanto que el joven Ríos y Córdoba habían negado su participación en el hecho que se les había endilgado.
- El Ancasti >
- Policiales >
Tres acusados por el delito de “tenencia de estupefacientes”, en silencio
Córdoba había insistido en su inocencia. “Jamás vendí droga ni integré ninguna organización”, había manifestado. El acusado Ríos también negó la acusación pero admitió que consumía, desde los ocho años, distintas sustancias narcóticas. “Lo que se secuestró en mi casa no era mío. Lo único mío era un poquito de marihuana para consumo personal. Mi mamá (Paola Ríos) no sabía que yo tenía esa droga para mi consumo”, aclaró.
A su turno, López contó que desde hace cuatro meses se encuentra internado en un centro de rehabilitación en Santiago de Estero. Admitió que consumía marihuana, cocaína y pastillas. “Cuando uno quiere consumir, la busca”, remarcó. Sobre la imputación que pesa sobre él, “guarda de semillas”, explicó que las separaba “para poder fumar bien. Era muy adicto a la marihuana”. A la vez, destacó que “jamás tuve intención de plantarlas. Nunca se me pasó por la cabeza y no tengo idea de eso. No tenía nada para plantar; solo consumía la marihuana. Así como junté, también tiré un montón. Vivía consumiendo y conocí la palabra de Dios. También tuve recaídas. Pido perdón si hice algún daño”, expresó. Pasado su testimonio, el defensor Rentín Villegas leyó el último informe de la Organización REMAR de Santiago del Estero, donde su cliente se rehabilita. “Pasó la primera fase de laborterapia –desintoxicación- y pasó a la siguiente etapa, de trabajo comunitario”, remarcó el abogado.
Luego, pasó a declarar la ronda de testigos. El debate pasó a un cuarto intermedio. La audiencia se reanudará la próxima semana. Se prevé la comparecencia de los últimos testigos como así también que las partes expongan sus respectivos alegatos.