ver más
doble crimen de miguel yadón y el diputado héctor olivares

La Justicia consideró que son imputables y que sabían lo que hacían

El informe psiquiátrico sostuvo que las facultades mentales de los dos acusados son "normales".
16 de agosto de 2019 - 02:05 Por Redacción El Ancasti

La situación judicial de los dos detenidos por el doble crimen del diputado Héctor Olivares (61) y su asesor Miguel Yadón (58) -oriundo de Catamarca-, cometido el 9 de mayo en la plaza Congreso se complicó en las últimas horas ya que la Justicia interviniente consideró que los dos son imputables.

Según las pericias psiquiátricas y psicológicas, Juan Jesús "Gitano" Fernández (42) y Juan José "Juanjo" Navarro Cádiz (25) comprendieron la criminalidad de sus actos y dirigieron sus acciones que terminaron con la vida de los dos hombres.
Las pruebas recolectadas en la causa a cargo del juez Mariano Iturralde y la defensa de Fernández apuntan a Navarro Cádiz como el tirador. Iturralde consideró a ambos como coautores al momento de dictarles la prisión preventiva por "doble homicidio agravado por alevosía y por placer", mientras que la Cámara del Crimen, al confirmar los procesamientos, señaló que más allá de quién disparó, al otro le cabe la figura de "partícipe primario", con la misma pena que el autor.

El informe del Cuerpo Médico Forense (CMF) sobre el estado de salud mental de Fernández y su primo Navarro Cádiz fue recibido ayer por el juez de la causa.

Según clarin.con, la junta pericial conformada por dos especialistas en psiquiatría y una psicóloga forense, llegó a la conclusión de que las facultades mentales de los encausados “encuadran dentro de la normalidad” y que al momento del hecho “se hallaban en condiciones de comprender, valorar y dirigir la conducta que se les imputa”.

Los peritos también descartaron que los examinados hayan actuado bajo la influencia de sustancias psicotóxicas y señalaron que, más allá de que pudieron haber consumido alcohol, “no obraron bajo una grave alteración de su conciencia”.

Luego de analizar las constancias de la causa, en especial las declaraciones y los videos donde quedaron registradas las acciones previas, concomitantes y posteriores al hecho, los expertos realizaron lo que en psiquiatría forense se denomina un “análisis criminodinámico” del hecho.

Allí le informaron al juez Iturralde y a la fiscal Estela Andrades que un posible factor que los pudo predisponer para actuar como se les imputa, era el perfil de personalidad de los imputados.

Según la pericia, Fernández y Navarro Cádiz -ambos primos entre sí y de la comunidad gitana-, presentan un “Trastorno de Personalidad Antisocial”, con una franca tendencia afectiva, egocentrismo y una facilidad para conductas desajustadas e impulsivas.

En el caso de Navarro Cádiz, quien de acuerdo con las pericias y otros indicadores para el juez se va perfilando como el presunto autor de los disparos, el CMF señala que es portador de un muy buen nivel intelectual pero presenta un trastorno de la personalidad de tipo “psicopático con rasgos narcisistas”.

También resaltaron que sería simulada la supuesta amnesia que dijo tener sobre el momento del hecho y encontraron en él “indicadores de rigidez, omnipotencia, necesidad de control, fallas en los sistemas de regulación de la impulsividad, tensión agresiva subyacente contenida y disociación ideoafectiva”, según detalló el informante.

Respecto de Fernández, los estudios revelaron, entre otras cosas, indicadores de “fallas en el control impulsivo y agresividad precariamente contenida. Para los peritos existió plena conciencia de lo que se iba a concretar, que durante el hecho los actos pudieron ser controlados y que ambos tuvieron conocimiento de las consecuencias que trajo aparejado sus acciones”, reveló a Télam un vocero judicial.

Los peritos destacaron que Navarro Cádiz recogió y descartó proyectiles del arma utilizada.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar