"En medio de dolor que implica la desaparición de un hermano tenemos que vivir sin que la Justicia nos atienda, y que no haya avances en la investigación. Van a pasar tres años y sigue desaparecido", lamentó Luis Aguirre, hermano de Pedro Juan Aguirre cuya desaparición de su casa del departamento Santa Rosa fue denunciada en octubre de 2016.
En diálogo con El Ancasti, explicó que el nombre de su hermano sigue figurando en la lista de personas desaparecidas del Gobierno nacional, y en representación del resto de su familia aseguró que "tenemos un profundo su malestar". Sostuvo que "cada tanto voy a verlo al fiscal Víctor Figueroa, a cargo de la investigación del caso, pero nunca está. Ya no sé con quien hablar, no sabemos qué hacer, como seguir". Comentó que trabaja de manera independiente en tareas de albañilería y construcción de viviendas, y remarcó que "se me hace muy difícil viajar a la Capital para ver si logro averiguar algo".
Indicó que vive Bañado de Ovanta, distante a 15 kilómetros de El Quebrachito en el departamento Santa Rosa, donde su hermano fue visto por última vez, aproximadamente, el 5 de octubre de 2016.
Señaló que el representante legal de la familia era el abogado Sergio Orce (también denunciado como desaparecido en agosto de 2018, cuyos restos óseos fueron hallados camino a El Rodeo en noviembre de ese año), y remarcó la complicación para acceder a un patrocinio legal "y poder saber qué se hizo en la investigación, si el fiscal averiguó algo".
Consideró que "no puede ser que una persona desaparezca así nomás", y sostuvo que "la única persona con la que tenía problemas era un familiar que vive en el mismo pueblo, que nosotros lo denunciamos para que sea investigado. Pero hasta acá no sabemos nada de nada". Finalmente dijo que en estos "casi tres años fuimos a varios canales de televisión y radios de Tucumán, y de Catamarca donde dimos a conocer lo sucedido, pero es como que después se olvida la noticia".
La causa Pedro Juan Aguirre salió de la casa de su padre en El Quebrachito y nunca más se supo de él. Según la información a la que pudo acceder este diario, entre las últimas actividades que se llevaron a cabo en el marco de la investigación de su paradero, en marzo de 2018 la fiscalía a cargo solicitó a Gendarmería Nacional un georradar para efectuar una búsqueda bajo tierra en sectores delimitados, en El Quebrachito, de elementos vinculados al hecho.
Según Luis Aguirre, tras sendas notas de la familia a la Gobernación, "el secretario de Seguridad, Marcos Denett, envió a la División Canes, pero fue a los ocho meses de la desaparición, y no hubo novedades”.