ERAN ELEMENTOS DE PRUEBA EN UNA INVESTIGACIÓN POR DROGAS

Crece el misterio en torno a la desaparición de tres teléfonos celulares

Uno de éstos iba a visualizarse. Tendría pruebas que comprometerían al actual jefe de Drogas.
martes, 16 de julio de 2019 · 04:00

A casi una semana de la desaparición de un teléfono celular que serviría como evidencia en una investigación por narcotráfico, aquél no aparece y el misterio crece. El pasado 11 de junio, personal de Drogas Peligrosas y la Agrupación VIII Catamarca de Gendarmería realizó varios allanamientos en viviendas de Valle Viejo y la Capital, una de ellas en la casa del policía Guillermo Alejandro Vega. Allí, entre otras cosas, se secuestraron 15 celulares y una tablet.

El numerario policial había ofrecido la visualización de tu teléfono móvil como prueba de descargo, dado que en este dispositivo habría mensajes y audios de whatsapp que comprometerían gravemente al actual jefe de Drogas, el comisario Daniel Ponce. Al día siguiente, en medio del procedimiento judicial, se descubrió el faltante de tres celulares, uno de ellos del imputado. Por ello, la Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia fue denunciada ante la Fiscalía Federal por la desaparición de pruebas. Por el momento, todo permanece en misterio.

Ante esta situación, El Ancasti consultó con el juez federal, Miguel Ángel Contreras. El magistrado indicó que la Policía de la Provincia tiene un protocolo interno para la cadena de custodia de los elementos de prueba. Esto se condice con las declaraciones de Ponce, quien manifestó que el 2 de julio se habían enviado los materiales secuestrados al Juzgado Federal para la visualización.

Contreras aclaró que en el edificio del Juzgado Federal no permanece ningún elemento de prueba, “simplemente porque no tenemos lugar ni espacio físico”.

“En relación con los teléfonos, se los registra en Gendarmería para peritarlos. Cuando se trata de visualizarlos, por una prueba explícita como por una audiencia específica, se los trae al Juzgado y se los visualiza. Son dos diligencias absolutamente diferentes”, precisó.

A la vez, Contreras comentó que las sustancias secuestradas en los operativos no quedan en el Juzgado sino en los lugares de la fuerza que participó en la investigación porque no se cuenta con espacio físico. No obstante, eventualmente, se pueden traer los elementos secuestrados para visualizarlos, advirtió. “Es una diligencia formal y corriente. En general, (los teléfono) van a Gendarmería, donde se les hacen las pericias”, destacó y en caso de ser visualizados, una vez finalizada esta instancia, “si hay otras cosas de interés para ver o peritar”, el equipo es llevado a Gendarmería. “Depende de cada caso concreto”, remarcó.
En cuanto a esta irregular situación, la investigación está en manos de la Fiscalía Federal. Por el momento, desde este Juzgado no hubo resoluciones.

Procedimiento

En otro orden, fuentes policiales informaron que el domingo, apenas pasadas las 16, efectivos de la Comisaría Quinta, en la zona oeste de la Capital, realizaban recorridos preventivos por calle Llastay, entre avenida Gobernador Francisco Galíndez y calle Mikilo. En ese lugar identificaron a un joven de 19 años y tras realizarle la requisa correspondiente encontraron entre sus prendas de vestir tres envoltorios de nailon. Los efectivos dieron participación a sus pares de la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia. La prueba de campo determinó que se tratarían de 31 gramos de marihuana, que quedaron en calidad de secuestro, al igual que un teléfono celular Alcatel negro y $28.340 en efectivo. Finalmente, se dio intervención al Juzgado Federal. 

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