jueves 5 de marzo de 2026
EN LA CÁMARA DE SENTENCIA EN LO PENAL JUVENIL

Condenas de cuatro y siete años por el violento robo a Las Grullas

Daniel Casas recibió el castigo más severo. El adolescente permanece libre hasta que la sentencia quede firme.

Por Redacción El Ancasti

“Soy inocente… No tengo nada que ver. No soy responsable de esto”, fueron las últimas palabras que expresó el adolescente acusado por el robo al local gastronómico Las Grullas. Su compañero Daniel Casas (21) prefirió el silencio. Luego, los jueces de la Cámara de Sentencia en lo Penal Juvenil, Rodrigo Morabito, Fabricio Gershani Quesada y Jorge Palacios, tomaron un cuarto intermedio para deliberar.
Casas –quien se encuentra privado de la libertad en el Servicio Penitenciario Provincia desde agosto- llegó imputado por el delito de “robo calificado por el uso de arma agravado por la participación de un menor de edad” y el chico, que al momento del atraco contaba con 17 años, estaba imputado solamente por el delito de “robo agravado por el uso de arma”. El viernes último, el fiscal Hugo Leandro Costilla, en su alegato, había mantenido la acusación para ambos. Al mismo tiempo, había pedido para Casas una pena de 11 años y seis meses de prisión y para el adolescente, 11 años.

“Idearon un hecho que pudo terminar en un ‘homicidio en ocasión de robo’. Al cierre de la caja llegaron dos personas. Ambos tenían casco y guantes para ocultar su identidad y huellas. Tenían armas de fuego”, había detallado.

Para el representante del Ministerio Público Fiscal, Casas, un ex empleado de Las Grullas, había planificado la división de tareas. “La prueba es fuertemente indicativa. Casas sabía también de las cámaras y procuró llevar guantes y cascos. El chico se encargó de llevar a cabo la tarea más violenta. Nadie se resistió; no resultó aplicar la fuerza que se aplicó. Pudo resultar en consecuencias peores. Le encomendó (al chico) la tarea más dura para tener la responsabilidad más leve”, precisó.

En la primera audiencia, que se realizó el martes de la semana pasada, los principales testigos de este robo, que se consumó el 21 de julio en la zona alta de la Capital, habían destacado que los dos asaltantes habían actuado con violencia. “Actuó muy violento el chico. Nos quedamos quietos. Fue demasiada violencia. Le pegaron un culatazo, salió un tiro, le volvieron a pegar. No había necesidad de eso. Por suerte, no pasó a mayores. Hoy podría estar declarando como viuda y mis hijas sin padre. Son jóvenes y me da pena”, había expresado Lidia Vicente Granda.

Julio Argentino Figueroa, quien también se encontraba en el local al momento del atraco, en la audiencia dijo que había reconocido a Casas porque era un empleado de su hija, la propietaria de Las Grullas. Precisó que la cajera le había entregado el dinero de la recaudación. Luego, vio a los jóvenes que venían en una moto y uno de ellos empuñaba un arma de fuego. “Me puso el arma en el pecho. Retrocedí y me di vuelta. Me pegó un culatazo y salió un tiro. Me aturdió. Me siguió empujando y me dio otro culatazo más.

El otro (muchacho) fue a la caja. Me dio otro culatazo más. Nos encerraron en el baño. Vi dos armas y se le escapó un tiro en el oído”, detalló.

El cuarto intermedio se prolongó por poco más de una hora y media. Después de deliberar, los magistrados Morabito, Gershani Quesada y Palacios dieron a conocer el veredicto. Por unanimidad, resolvieron declarar culpable a Daniel Casas y lo condenaron a la pena de siete años de prisión. También hallaron culpable al adolescente y fijaron una pena de cuatro años. Para el chico, la ejecución de la pena debe tener un tratamiento especializado, se aclaró. Además, hasta tanto el fallo no esté firme permanecerá libre. No obstante, se establecieron pautas de conducta. Una vez conocida la resolución de los jueces, Casas retornó al Servicio Penitenciario, en Miraflores, Capayán, con una condena por cumplir.

Debut y precedente

Con el juicio por el robo a Las Grullas finalmente comenzó a funcionar la Cámara de Sentencia del Tribunal Penal Juvenil. Con este veredicto se sentó uno de los primeros precedentes.
En enero, entró en vigencia la Ley 5.544 de Régimen de Responsabilidad Penal. Esta normativa viene a dar una esperada respuesta para los chicos infractores. Desde 2012, en la Legislatura Provincial se presentaron al menos cuatro proyectos para el abordaje de adolescentes en conflicto con la Ley; dos propuestas pudieron prosperar, una del oficialismo y otra de la oposición. En noviembre de 2017, al cierre de las asambleas ordinarias, la Cámara de Diputados por unanimidad dio media sanción a un proyecto que fusionó ambas propuestas. En agosto pasado, la Cámara de Senadores sancionó la Ley y se creó el Fuero Especial Penal Juvenil.
Además, el artículo 19 establece que el Fuero Penal Juvenil ejercerá, de acuerdo con sus respectivas competencias y conforme a la etapa del proceso de que se trate, como fuero de atracción sobre todas aquellas causas en las que se encuentren imputados o procesados jóvenes menores de edad punibles al tiempo de acaecimiento de los hechos tipificados como delitos, y en aquellos en los que se les hubiera atribuido responsabilidad penal en forma conjunta con personas mayores de edad. De esta manera, a un chico imputado no se le vulneran sus derechos por su condición de tal. 
En tanto que un adulto es enjuiciado, en un Fuero Especializado para adolescentes, pero tratado como mayor de edad. En otros casos similares, con chicos y adultos coimputados, los debates se realizaron en un tribunal de sentencia para personas adultas.

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