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HABRÍA MANOSEADO A SU PROPIA HIJA PEQUEÑA

Acusado de abuso sexual no negó la imputación, pero intentó limpiar su nombre

Ayer en la primera audiencia se presentaron los testigos. La semana que viene habrá alegatos y posible veredicto.
8 de mayo de 2019 - 04:00 Por Redacción El Ancasti

Ocupa el banquillo de los acusados por un hecho que ocurrió hace un tiempo, cuando la víctima, su hija, era una niña pequeña. Él debe responder por el delito de “abuso sexual simple agravado por el vínculo”. El debate se desarrolla de manera unipersonal, a puertas cerradas, en la Cámara Penal de Tercera Nominación, para resguardar la identidad de la nena.
Fuentes consultadas por El Ancasti informaron que el padre habría manoseado a la niña. Los ultrajes habrían sucedido hace unos años en un barrio de la Capital, cuando era una nena muy pequeña. La madre de esta niña y pareja de este hombre lo denunció al advertir el abuso.

En la primera audiencia, el acusado declaró frente al juez Marcelo Soria. Si bien no negó la imputación sobre este hecho, se aseguró de limpiar su nombre e imagen. De esta manera, dijo ser un hombre de trabajo. Tras su testimonio, se presentaron los ocho testigos que habían sido citados para declarar.
Finalmente, se pasó a un cuarto intermedio hasta la semana próxima; las partes formularán sus alegatos. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal Víctor Figueroa, quien está acompañado por la defensora de Menores Gabriela Velázquez. La defensa es ejercida por el abogado del foro local Orlando del Señor Barrientos. Posiblemente, haya un veredicto.

El abuso sexual en la infancia (ASI) es un delito de acción pública: la acción ante la Justicia podrá ser iniciada por cualquier persona y el Estado, a través de los fiscales, estará obligado a llevar adelante las investigaciones correspondientes. Es decir, se elimina el requisito de la denuncia de los representantes legales del niño, niña o adolescente como condición para proceder, “no solo resguardando sus derechos superiores consagrados por pactos internacionales e incorporados en nuestra Constitución, sino que hasta protegiéndolos de los propios integrantes de su familia y sus  representantes, quienes como lamentablemente ocurre en sinnúmero de casos, son los autores de la agresión contra ellos”.

Los especialistas en Derecho Penal consideran que esta modificación es otro avance en contra de estas aberrantes conductas hacia niños, niñas y adolescentes. Además, advirtieron que al menos la mitad de los casos se produce en el propio hogar; el victimario, es decir quien perpetra el abuso, es alguien conocido por la víctima y, por lo general no es solo conocido, sino que tiene algún grado de familiaridad. Al respecto, remarcaron que para los chicos, el máximo riesgo lo pueden correr en la seguridad que supuestamente dan la casa, la escuela o el club. 

En cuanto a estadísticas, en Argentina algunos estudios afines estimaron que  uno de cada cinco  niños y niñas son abusados por un familiar directo antes de los 18 años. La edad media de inicio del abuso es de ocho años. Se advirtió que la gran mayoría de las víctimas serán niñas o adolescentes mujeres (ocho o nueve de cada 10). Además, el 70 % de las adolescentes víctimas no dirá jamás que fue abusada ni buscará ayuda. En cuanto al abusador, estadísticamente éste será hombre y es una persona que el niño o la niña conocen y en quien confía. Los estudios afirman al respecto que algo más de la mitad de esas agresiones sexuales sucederá en la propia casa del niño o en la de los abuelos. Lo más triste es que seis de cada 10 niños no pedirá ayuda; dos de cada 10 la pedirán y no la recibirán o no será la adecuada y, solo uno y medio de cada 10 niños abusados -es decir el quince por ciento- recibirá la ayuda correctamente.

Distintos estudios indican que los casos se revelarán durante la adolescencia, cuando pueden romper el pacto de silencio, es decir cuando la niña o niño ya no sienta temor por las amenazas de su agresor sexual. n

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