Un sujeto que ocultaba y comercializaba elementos robados fue arrestado en el barrio San Antonio Sur, ya que contaba con un pedido de detención. Fuentes policiales informaron que el sujeto, de apellido Maturano (27), fue interceptado el miércoles a las 19.40 frente a su domicilio y trasladado a la sede policial, donde quedó alojado.
Se pudo conocer que el sujeto contaba con un pedido de detención ordenado por la Fiscalía de Instrucción N° 3, a cargo de Ricardo Javier Herrera, por el presunto delito de "encubrimiento agravado con fines de lucro, en calidad de coautor", en el marco de una serie de hechos que son investigados por la Justicia interviniente. En otro operativo, dos sujetos fueron arrestados tras ser sorprendidos cuando sustraían una moto.
Según se informó, el miércoles a las 20.50, mientras personal del Cuerpo de Operaciones Especiales Motorizada (COEM Kappa) realizaba recorridos preventivos en inmediaciones del barrio Eva Perón, un joven de 20 años le informó que segundos antes le habían robado su motocicleta.
El damnificado indicó que sorprendió a los delincuentes cuando cometían el ilícito sin lograr evitar que le robasen la moto. Con la descripción aportada, los uniformados realizaron una serie de recorridos por la zona junto con otros efectivos que se sumaron al operativo.
Poco después en cercanías del barrio Altos de Choya aprehendieron a dos sujetos de apellidos Ferrero (18) y López (33) cuando intentaban ingresar una moto en una vivienda. Tras ser identificados y requisados, los policías pudieron establecer que se trataba de los malvivientes señalados por el propietario de la moto y que el rodado era el sustraído momentos antes. El damnificado fue invitado a radicar la denuncia penal correspondiente en el Precinto Judicial Nº 8, mientras que los arrestados fueron trasladados y alojados en la Comisaría Octava, donde quedaron a disposición de la Fiscalía de Instrucción Nº 3, a cargo de Javier Herrera.
Docente estafada Una docente de apellido Barrientos (46) denunció que el 11 de abril recibió una llamada telefónica donde le informaban que había ganado un premio de $20.000 y que para acceder al dinero debía depositar previamente $10.00. Indicó que tras efectuar el depósito no volvió a tener contacto con el supuesto benefactor, lo que la llevó a pensar que fue estafada en su buena fe.