Una policía de 25 años declaró y su testimonio se transformó en una pieza clave que permitió desnudar la trama de encubrimiento tras la persecución a los tiros en San Miguel del Monte, donde murieron cuatro jóvenes que iban a bordo de un Fiat 147 y una quinta ocupante permanece grave.
Se trata de Melina Noelia Blanco, egresada como subayudante a fines de 2018, quien permanece detenida e imputada por encubrimiento.
Según el portal clarin.com, la noche del domingo Melina se encontraba cumpliendo funciones para la Policía Bonaerense y subió al asiento trasero de un patrullero que era conducido por Mariano Ibáñez y donde también viajaba Manuel Monreal. Habían recibido la orden para detener al auto donde viajaban los jóvenes, que se dirigía a su zona.
En su declaración indagatoria, la joven sostuvo que Monreal se paró "adelante como para que (el Fiat) detenga su marcha". Y siguió: "Como esto no ocurre, saca el arma y dispara de atrás una vez que pasó. Habrá disparado como mínimo tres veces". Aseguró que Monreal no fue el único que disparó: "Pasó también a toda velocidad el móvil de García y Ecilape. García venía disparando. Habrán sido, mínimo dos o tres disparos, pero no vi si impactaron en el coche. Yo vi que sacó el arma. Creo que era la reglamentaria, pero pudo ser otra. Porque se decía que García usaba también una 22. García sacó el arma por la ventana", admitió. Dijo que en medio de los disparos ella quedó encerrada en el patrullero, cuya puerta trasera no puede abrirse desde adentro. "Yo me quedé encerrada, agachada, con miedo porque no tenía chaleco. Ninguno tenía chaleco. Escuchaba muchos tiros, estaba muy asustada", relató.
Minutos más tarde, todos los móviles policiales fueron convocados a la zona donde quedó el auto que había impactado contra un acoplado y fue allí donde comenzó la trama de encubrimiento.