ENTREVISTA CON EL FISCAL DE CÁMARA GUSTAVO BERGESIO

“Casi nunca llega una persona a juicio con la planilla en blanco”

Advirtió que la falta de educación, de trabajo y la adicción a las drogas son “detonantes” en algunos delitos.
lunes, 13 de mayo de 2019 · 04:06

En los pasillos de los tribunales penales, con frecuencia, suelen repetirse algunos nombres de imputados. Pasan una, dos, tres y varias veces más, para responder por distintos delitos. Recorren las cámaras penales y los correccionales. A veces, los juzgan por causas ‘acumuladas’; también suelen acumular condenas y se los declara reincidentes.

El fiscal de la Cámara Penal de Segunda Nominación, Gustavo Bergesio, en una charla con El Ancasti, comentó que por abrumadora mayoría los reincidentes o personas que sin serlo vuelven a ser procesados o juzgados lo hacen por delitos contra la propiedad –es decir, hurtos y robos simples-, amenazas y lesiones, muchas veces en contra de sus parientes, parejas en general y quizá por estafas. Bergesio, que se desempeña además como jefe de la Cátedra de Derecho Penal Parte Especial de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Catamarca, explicó que la reincidencia es la situación en la que una persona que ha sido condenada por un delito vuelve a infringir la ley y ser condenado. “En nuestra ley, para que se produzca, se requiere que la condena anterior sea de cumplimiento efectivo y el condenado haya recibido tratamiento en el Servicio Penitenciario, es decir que si solo ha recibido prisión preventiva esperando el juicio y luego del proceso es puesto en libertad dándosela por cumplida no es reincidente”, aclaró.

Al mismo tiempo, indicó que si solo ha sido condenado en forma condicional y comete una nueva infracción no es reincidente “para nuestro Código”. El representante del Ministerio Público Fiscal y docente destacó que el artículo 50 del Código Penal establece que habrá reincidencia siempre que quien hubiera cumplido, total o parcialmente, pena privativa de libertad impuesta por un tribunal del país cometiere un nuevo delito punible también con esa clase de pena.

En cuanto a la frecuencia en que vuelve a verse a un acusado otra vez en el banquillo de los acusados, Bergesio indicó que “en primer lugar, a un acusado que sin ser reincidente, posee en sus antecedentes policiales procesos iniciados por diferentes delitos que aún no han concluido o si lo han hecho han merecido una condena condicional, mi experiencia indica que generalmente los imputados que llegan a juicio en mi tribunal cuentan con siete u ocho delitos por los que se ha formulado acusación o se encuentran en trámite”.

Además, si tuviera que ser más detallista, aseguró que no dudaría en responder que normalmente el imputado que se sienta en el banquillo en la Cámara del Crimen no es la primera vez que lo hace. “Ayuda en esta circunstancia curiosa que cuando alguien es juzgado múltiples veces, el orden en que ha cometido los delitos no es lineal, por lo que suele ser condenado por hechos anteriores a los que ya ha purgado, lo que se traduce en curiosas situaciones donde le puede corresponder prisión condicional luego de haber recibido una pena efectiva. Ya hablando de ‘reincidentes puros o verdaderos’, estimaría que uno de cada 10 personas juzgadas lo es. La conclusión es que casi nunca llega una persona a juicio con la planilla en blanco”, sostuvo.
Según su experiencia, por abrumadora mayoría los reincidentes o personas que sin serlo vuelven a ser procesados o juzgados, lo hacen por delitos en contra de la propiedad (hurtos y robos simples), amenazas y lesiones, muchas veces en contra de sus parientes, parejas en general, quizá por estafas, rara vez reinciden las personas en delitos contra la integridad sexual o la administración pública. Mucho menos por delitos culposos, señaló.

Para Bergesio, sin dudas que en los delitos contra la propiedad existe un trasfondo social y económico. “La falta de educación, trabajo y adicción a los estupefacientes y al alcohol son detonantes casi exclusivos de este tipo de infracciones a la ley penal. También puedo mencionar que en el caso de violencia de género hay bastante repetición, aunque no reincidencia conforme la definición dada por los legisladores”, advirtió.

Castigo

Por último, contó que el artículo 52 del Código Penal indica que se impondrá reclusión por tiempo indeterminado como accesoria de la última condena, cuando la reincidencia fuere múltiple en forma tal que mediaren las siguientes penas anteriores: cuatro penas privativas de libertad, siendo una de ellas mayor de tres años; cinco penas privativas de libertad, de tres años o menores. “He tenido dos casos de ese tipo de reincidencia múltiple pero la Corte Suprema ha declarado la inconstitucionalidad de esa norma. He visto muchos casos de más de 15 antecedentes en el prontuario policial pero sin recaer condena o éstas han sido en suspenso o se ha concedido la suspensión del juicio a prueba –probation-”, recordó.

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