Los empresarios Emanuel Rubén Arabel (36) y Juan Cruz Zamuner, vinculados a la firma "LZ Soluciones Integrales" fueron imputados por el delito de "estafa" en 23 hechos, al tiempo que otro hombre que habría participado de las maniobras, Abraham Misael Rivas (35), fue acusado por el mismo delito pero en un solo hecho. Según fuentes judiciales, en las últimas horas fueron radicadas otras tres denuncias contra los empresarios y una contra Rivas, en la Unidad Judicial N°1.
Se conoció que Arabel y Zamuner fueron citados a indagatoria y que haciendo uso de sus derechos se abstuvieron de declarar, mientras que Rivas declaró y negó haber participado en el hecho de estafa que se le endilga. Los tres están arrestados y según la información a la que accedió El Ancasti, pasarían el fin de semana alojados en una seccional policial a la espera que desde la Fiscalía de turno N°3, a cargo de Ricardo Javier Herrera, se ordenen nuevas medidas. Las nuevas denuncias fueron radicadas por un hombre de apellido Varela (50) del departamento Valle Viejo contra Zamuner y Arabel, porque en octubre de 2018 en una escribanía de la Capital firmaron un documento donde la empresa se comprometía a construir una casa prefabricada. El cliente entregó un auto Ford EcoSport dominio KMJ-106 y pagó cinco cuotas de $4.000 para cubrir el 65% de los $280.000 que costaría la casa, que nunca fue construida. A su vez, tres mujeres de apellidos Argañaraz, Barros y Vera dijeron que "fueron estafadas" por Zamuner, Arabel y Rivas luego de que en una escribanía firmaran un contrato para la instalación de una vivienda.
Argañaraz denunció que abonó $140.000, acordando en el contrato el pago de dos cuotas de $15.000 a abonar luego de que se construyera la vivienda, valuada en $170.000. Barros dijo que firmó un contrato por $186.000, que entregó $80.000 en cuotas y que la construcción nunca dio inicio. Finalmente, Vera aseguró que en febrero de 2019 en las instalaciones de la empresa, por calle San Martín al 400, acordó abonar $160.000 en efectivo. Sostuvo que entregó $6.000 y luego pagó $70.000 para dar inicio a la obra, lo que nunca sucedió.