Un hombre fue procesado con prisión preventiva por ejercicio ilegítimo de la función pública al ser acusado de pasar por policía federal y bonaerense, mientras custodiaba, haciendo "adicionales", edificios de Tribunales y sedes de la ANSES.
Un hombre fue procesado con prisión preventiva por ejercicio ilegítimo de la función pública al ser acusado de pasar por policía federal y bonaerense, mientras custodiaba, haciendo "adicionales", edificios de Tribunales y sedes de la ANSES.
Ángel Agüero se había presentado a trabajar en policía adicional en el edificio de la Oficina de Violencia Doméstica que depende de la Corte Suprema de Justicia, la cual tiene sus oficinas en Lavalle 1250 de Capital Federal, los días 5, 6, 12, 13 y 20 de enero pasado, en reemplazo de quien lo hacía habitualmente.
La maniobra fue descubierta por un policía que al volver a su lugar de trabajo habitual advirtió que el número de legajo del falso policía era muy alto en función de su rango como Sargento 1ro,y así se montó un operativo para el 20, día en el que Agüero se presentó a hacer un adicional y fue detenido.
"Se le atribuye al nombrado haber asumido y ejercido la función de personal policial sin poseer el nombramiento expedido por la autoridad competente, para lo cual hizo uso de identificaciones adulteradas o sustraídas, consecuentemente habría percibido las respectivas sumas dinerarias o parte de ellas, correspondientes al salario de los agentes a quienes suplantaba, con el correspondiente perjuicio para el erario público", acusó la jueza de instrucción Paula González en su fallo.
El falso policía ni siquiera tenía arma, pues el estuche siempre lo llevaba oculto en sus ropas y cuando se allanó su domicilio tampoco se encontró alguna, sino un uniforme de la Policía Bonaerense.
En su investigación, la jueza González determinó que Agüero también había cumplido funciones como policía adicional y simulando ser integrante de la PFA en el edificio de Reincidencia y en la ANSES.
Luego de cumplir las horas adicionales, Agüero se encontraba con el policía que sí había sido designado para cumplirlas y éste le pagaba una suma que rondaba los 900 pesos.
Fue condenado por ejercicio ilegal de la función pública y hurto, sumado a un embargo de 30.000 pesos.