Una comerciante fue violentamente asaltada y secuestrada por un grupo de delincuentes en la localidad bonaerense de Valentín Alsina, para luego ser liberada en Ramos Mejía, en un episodio de características algo confusas para los investigadores.
Una comerciante fue violentamente asaltada y secuestrada por un grupo de delincuentes en la localidad bonaerense de Valentín Alsina, para luego ser liberada en Ramos Mejía, en un episodio de características algo confusas para los investigadores.
La víctima, de 24 años, fue secuestrada frente a su local, en plena calle y delante de un hermano, al que le gatillaron un arma de fuego en varias oportunidades.
Tras liberarla, los sujetos le advirtieron que volverían al día siguiente al local y cumplieron con la amenaza, aunque los damnificados lograron cerrar el negocio a tiempo y evitar un nuevo atraco.
"Nosotros estamos cumpliendo con un trabajo y vamos a volver todas las veces que sea necesario", le dijeron los delincuentes a la mujer, de nombre Paloma, el viernes último cuando la asaltaron junto a su hermano en su local de venta de sushi.
Todo se inició cerca de las 22.30 del viernes, cuando los hermanos terminaban su jornada laboral y habían cerrado el local.
Dos delincuentes que se bajaron de un auto los amenazaron con armas, por lo que la comerciante les entregó el dinero de la recaudación que llevaba encima.
No contentos con el botín, los asaltantes tomaron de los pelos a Paloma y la introdujeron en un auto, donde se encontraba una mujer que era cómplice de los asaltantes.
El hermano de la comerciante intentó impedir el secuestro y uno de los asaltantes gatilló su arma varias veces contra él, sin que se detonara.
Los delincuentes se llevaron a la comerciante durante alrededor de una hora secuestrada, en la que le exigían el teléfono de familiares y especialmente de su novio, a quien conocían por el apodo.
La mujer contó que por los nervios les dijo a los secuestradores que no recordaba los números telefónicos que le exigían.