es el líder de la banda de cumbia "yerba brava"

Cantante detenido en Ezeiza con casi un kilo de cocaína escondida en su cuerpo

lunes, 15 de abril de 2019 · 04:00

Cristian Espinoza, miembro del histórico grupo de cumbia "villera", fue detenido este viernes con 850 gramos de polvo, un hallazgo que disparó un allanamiento en la villa La Cava. Fuentes judiciales y de organismos de seguridad confirmaron que el cantante fue arrestado por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en el aeropuerto de Ezeiza mientras intentaba abordar un vuelo de una aerolínea nacional con rumbo a la Patagonia. Los controles determinaron que llevaba 850 gramos de cocaína, no en su valija carry-on, sino repartida en sus genitales y en su estómago, 300 gramos en su ropa interior, el resto en su aparato digestivo.

Así, Espinoza fue acusado de tráfico de drogas, con una causa radicada en el Juzgado Federal N°9 a cargo de Luis Rodríguez e instruida por la Fiscalía N°1 del fuero a cargo del juez Jorge Di Lello. Primero fue desingestado, la droga en su estómago fue retirada en el hospital Fernández. Luego, quedó detenido en el penal de Ezeiza, donde aún permanece.

En su declaración en la Fiscalía N°1, Espinoza no dijo ser músico, sino albañil. Fuentes cercanas al músico dieron su versión de los hechos; un tanto incómodos por el llamado, negaron directamente saber que estaba detenido.
Para los investigadores, el de Espinoza es un caso totalmente atípico, fuera de los clásicos guiones narco en la Argentina: el músico, la cara visible de un grupo reconocido con contrataciones y shows en todo el país, cayó con droga en el estómago como una mula, un rol reservado para personas vulnerables, explotadas a merced de un traficante. Algo en todo esto no cierra.

Por lo pronto, la detención disparó al menos un allanamiento en La Cava, con resultados negativos. El expediente continúa bajo secreto de sumario.

A comienzos de marzo pasado, Cristian Espinoza, oriundo de la villa La Cava de San Isidro y actual cantante del histórico grupo de cumbia "villera" Yerba Brava, contó su historia. Relató sobre sus comienzos en la música tropical con shows a los 17 años en un club barrial de Beccar, cómo todavía vive en un asentamiento en el corazón de San Isidro y habló del estigma, de que la policía prejuiciosa lo pare por ser como es, por "portación de rostro". "Yo ya no me lo tomo a mal, ya estoy de vuelta, tengo 43 pirulos, no te hablo como un tipo de 80 años pero como un tipo que pasó un montón de cosas y que ahora entiendo que es su laburo, mientras me pares con respeto, parame, ¿querés documentos? Tomá", dijo Espinoza, con la franqueza propia de alguien con calle. Espinoza fue detenido, no por "portación de rostro", sino por posesión de estupefacientes. Los narcotraficantes se aprovechan de la vulnerabilidad más extrema para que hombres y mujeres pongan literalmente el cuerpo, se traguen hasta dos kilos de cocaína distribuidos en cápsula de diez gramos por un total de mil dólares y crucen la frontera argentina a pie o en micros para arriesgar su libertad y sus vidas.

Los sinónimos para denominarlos son muchos: mulas, correos humanos, camellos, burros. Argentina tuvo su auge de tránsito de mulas entre los años 2007 y 2014 cuando eran detectadas de forma casi diaria en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.