En el ámbito de la Cámara Penal de Tercera Nominación, un joven llegó imputado por el delito de “robo en grado de tentativa”. Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que a finales de febrero de 2018 intentó llevarse por la fuerza un secador de pelo pero no tuvo éxito.
Asesorado por la defensora penal oficial Mercedes Gandía, ofreció $300 a fin de obtener el beneficio de la suspensión del juicio a prueba, conocido como ‘probation’. La víctima no se presentó en la audiencia y el fiscal Hugo Costilla no se opuso al planteo.
Ante esta solicitud y debido a que el acusado no contaba con antecedentes penales computables, el juez Jorge Palacios concedió el beneficio de la probation. Además, fijó pautas de conducta: como evitar el consumo de sustancias y no cometer nuevos delitos. A la vez, el joven debe finalizar de estudiar la escuela secundaria. La probation contribuye a una respuesta más humana en la justicia penal, ya que tiende a evitar las consecuencias negativas del encarcelamiento.