"Hay gente que sin querer o sin tenerlo en cuenta en un segundo hace daño. Yo siempre dije cómo no se van a dar cuenta o cómo no van a reaccionar y ahora me tocó a mí”. Esteban Domingo Castaño (34) volvió a hablar frente al Tribunal. Esta vez fue antes de escuchar el fallo que lo condenaba a la pena de prisión perpetua por el crimen de su pareja Julieta Celina "Cuni" Herrera.
- El Ancasti >
- Policiales >
Prisión perpetua para Castaño por el femicidio de "Cuni" Herrera
El veredicto fue leído antes de las 13 en la sala de audiencias de la Cámara Penal N° 1. Por disposición del Tribunal solamente se le permitió el ingreso a la prensa y el grueso de los familiares de la víctima - no hubo parientes de Castaño durante el juicio - tuvo que esperar en el ingreso del edificio sobre calle San Martín. Solamente Nilda Rosa Montivero, la mamá de "Cuni" y querellante en la causa, pudo escuchar el fallo que hallaba culpable a Castaño del delito de "homicidio doblemente calificado por la relación de pareja con la víctima y por femicidio".
Antes el fiscal Miguel Mauvecín - quien tuvo a cargo la investigación de la causa - expuso su alegato e hizo referencia a la pericia psiquiátrica. "No posee alteraciones mentales". "Actuó de forma fría y premeditada. Tenía plena conciencia y absoluto convencimiento" fueron algunas de las definiciones utilizadas por Mauvecín para describir el comportamiento de Castaño, la fatídica madrugada del 9 de octubre del 2017.
"No tuvo ni compasión que estaban sus hijos. Mintió a sus hijos cuando les dijo que su mamá dormía, quiso hacerlos dormir con el cuerpo de su pareja cerca, le cambió el pantalón a ella y tuvo tiempo para cortarse el pelo antes de entregarse a la comisaría", manifestó.
"Era una persona que hostigaba, celaba, amenazaba y abusaba sexualmente de su pareja", subrayó Mauvecín.
Antes había sido el turno de Fernando Contreras, abogado a cargo de la Acción Civil y Querella. Por la primera cuestión solicitó un resarcimiento económico de más de 400 mil pesos por Daño moral, Daño psicológico y gastos de sepelio. Finalmente el Tribunal consideró que la reparación económica debería ser de 250 mil pesos.
"Un buen padre de familia no habría hecho esto. Debería recibir una pena más dura", manifestó Contreras al hacer mención que no consideraba suficiente la prisión perpetua para el sujeto.
"Cuni" Herrera intentó defenderse para que Castaño no se salga con la suya", en referencia a las muestras de ADN que quedaron en las uñas de la víctima que fueron claves para incriminar a su pareja tras la pericia genética.
Contreras se refirió con duras críticas a la declaración del hombre. "Hizo una escenificación para justificar su historia de celos" y mencionó la pericia psiquiátrica que lo definió como alguien "narcicista, egocéntrico, manipulador y de tipo psicopático".
"No solo no reconoce su obra, justifica su acción en el desprestigio de su pareja", expresó.
Por último, Orlando Barrientos, el defensor, dijo que "no hay ningún elemento que demuestre la violencia de género. No hay denuncias previas, ni prueba científica. ¿Por qué no creerle al señor Castaño?", señaló y pidió que se lo condene por "homicidio en estado de emoción violenta".
En su última palabra, Castaño dijo, "pido perdón a Dios, a mi señora, a mis hijos. Para Nilda Rosa Montivero que así como ella dijo que yo era un hijo para ella, ella era como mi madre. Pido perdón a su familia, a mi madre que está sufriendo y cuidando a mis hijos" y agregó, "Hay gente que sin querer o sin tenerlo en cuenta en un segundo hace daño. Yo siempre dije cómo no se van a dar cuenta o cómo no van a reaccionar y ahora me tocó a mí", concluyó.
Posteriormente, los jueces Carlos Moreno, Carlos Rosello y Fernando Esteban pasaron a deliberar. A las 12.30 se conoció el veredicto. Una hora más tarde el móvil del Servicio Penitenciario lo trasladó nuevamente a Miraflores.
Repercusiones del juicio
"Siento bronca porque él pide perdón. ¿Perdón de qué? Si lo que hizo no tiene perdón de Dios. Ojalá se pudra" (Micaela, hermana de Julieta Herrera) Así lo confirmó Micaela, hermana de "Cuni". "Por fin descansa en paz. Hoy mi hermana se va. Tenemos un alivio inmenso. Mi mamá, todos", dijo con lágrimas a El Ancasti. (Micaela, hermana de la víctima).
"Fue una sentencia que nos deja conformes. El Ministerio Público trabajó mucho en este hecho. Había abundante material probatorio, más allá de la confesión de Castaño. La defensa pedía que sea un homicidio por "emoción violenta". Enderezó su declaración en que sus acciones fueron inconscientes, pero las pruebas eran irrefutables. Fue una condena justa" (Miguel Andrés Mauvecín, fiscal de la causa y fiscal subrogante durante el juicio).