Rosa Montivero, la mamá de Julieta Celina "Cuni" Herrera declaró ante los jueces de la Cámara Penal de Primera Nominación en lo que fue la segunda jornada del juicio. El Tribunal fijó para hoy los alegatos y posiblemente se conozca el veredicto.
Rosa Montivero, la mamá de Julieta Celina "Cuni" Herrera declaró ante los jueces de la Cámara Penal de Primera Nominación en lo que fue la segunda jornada del juicio. El Tribunal fijó para hoy los alegatos y posiblemente se conozca el veredicto.
El testimonio era el más esperado de la jornada. La mujer, quien es querellante en la causa, dio detalles de cómo era la relación que mantenía con su hija y los aspectos que pudo conocer sobre el vínculo entre su hija y Esteban Castaño, el imputado por el femicidio.
De Castaño señaló que "normalmente era callado", pero que con los años comenzó a advertir que era "muy celoso, obsesivo. Le molestaba que conversara con otra gente".
La mujer manifestó que solamente una vez su hija le contó que el sospechoso la había golpeado. "Yo solamente había visto discusiones, pero una vez ella me contó que Esteban le pegó una trompada en la espalda porque suponía que le estaba presumiendo a otra gente que estaba en mi casa", señaló.
Acerca del dramático suceso del 9 de octubre del 2017, el relato de Montivero fue estremecedor.
La mujer vivía en el barrio Don Francisco, Sumalao, a pocos metros de la escena del crimen.
"Mi ex pareja llegó hasta casa. Lloraba. Estaba pálido. Yo pensé que le había pasado algo a la perrita". "No es la perra, me dijo. Me pilló la mano y me dijo que Esteban había matado a la Cuni", contó entre lágrimas. Al igual que los familiares que estaban entre el público en la sala de audiencia.
"Salí a la calle corriendo. Pensé que había sido hace, pero cuando estaba llegando a la casa un policía me dijo "señora, no hay nada más que hacer", expresó. Montivero relató ante el Tribunal que la dejaron ingresar a la casa y que pudo ver a "Cuni" en su cama.
A posteriori la mujer comentó que era recurrente que su hija le hicieran comentarios referidos al excesivo control de Castaño. "Yo pensé que era broma cuando le decían que se vaya a la casa porque ya le iban a cerrar el calabozo", contó. No obstante, la mujer manifestó que tiempo después se enteró que Castaño cada vez que salía a trabajar o se iba de la casa, la dejaba a Herrera y a sus tres hijos, con candado y cadenas. "Ella no tenía llave y no podía abrirse desde adentro de la casa", comentó.
También, recordó que en una ocasión su hija le manifestó sus ganas de terminar la relación con el acusado. "Ella me dijo que se quería separar de él, porque estaba muy cansada de los celos. Era obsesivo y posesivo. Le tenía miedo a Esteban", concluyó.
Posteriormente, ingresó en la sala la testigo Cintia Agüero, amiga de "Cuni", quien también se ocupó de ilustrar sobre la agobiante relación que padecía la joven.
"Recuerdo que una vez llegó Castaño a mi casa cuando ella estaba conmigo y le dijo que había recibido un mensaje que le decían que estaba con alguien más. Llegó y le reclamó y le pedía que le mostrara el mensaje, pero nunca se lo mostró", explicó.
Agüero comentó que se enteró por comentario de la fallecida, que en más de una ocasión Castaño la había violado. "Primero me dijo que se había golpeado con una ventana, pero otro día le volví a preguntar y me dijo que le había pegado, que la forzaba a tener relaciones sexuales".
"Yo le dije que fuéramos a hacer la denuncia, pero ella no se animaba por las amenazas de Castaño", comentó.
El Tribunal resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta hoy a la mañana que las partes podrán emitir los alegatos y seguramente se conocerá el veredicto.