La ausencia de un testigo clave, un oficial de la División Drogas Peligrosas, retrasó ayer la primer jornada de debate del juicio oral y público contra un hombre de 34 años de edad imputado por “tenencia de estupefacientes para comercialización en dos hechos", en el Tribunal Oral Federal.
- El Ancasti >
- Policiales >
Trasladan arrestado a oficial de Drogas Peligrosas para que declare
Ante el faltazo los jueces ordenaron que el numerario sea arrestado y traslado por la fuerza pública desde Alijilán a la Capital, para que concurra a declarar.
Se trata del oficial subinspector Mario Luna quien participó como requisador en el allanamiento en un domicilio de barrio 172 Viviendas Sur -en 2016-, donde se halló 470 gramos de cocaína y envases con precursores químicos.
Por su ausencia y la justificación del faltazo aportado por Drogas Peligrosas, el debate se extendió por casi 10 horas y se aplazó el dictado de sentencia, para el próximo miércoles.
La causa tiene como acusado a Lucas Van Cauteren (34), quien está detenido desde el año 2017 y concurrió al juicio acompañado por su abogado defensor, Pedro Vélez.
El debate comenzó a las 9.30, se interrumpió a las 13.30, arrancó de nuevo a las 16.30 y se volvió a interrumpir hasta cerca de las 19 para reanudar y extenderse hasta pasadas las 21. Hasta el medio día 10 personas dieron sus testimonios entre personal policial y testigos que participaron de los allanamientos.
Al medio día, y ante la ausencia de Luna, Vélez solicitó al Tribunal, integrado por Enrique Liljedahl, Juan Carlos Reinaga y Adolfo Guzmán, que comparezca a declarar porque “la falta de su testimonio vulnera totalmente el derecho de defensa de su defendido".
En este marco, los jueces pasaron a un cuarto intermedio y enviaron dos oficios a la Jefatura de Policía, a cargo de Orlando Quevedo, y la Secretaría de Seguridad, a cargo de Marcos Denett, informando sobre la "incomparecencia injustificada de los numerarios Mario Sigampa y Mario Luna", al tiempo que ordenó que se proceda a la "detención de Luna para que sea conducido por la fuerza pública al Tribunal, a las 15.30". Pero Luna no llegó.
En su lugar desde Drogas Peligrosas informaron que el hombre había "olvidado" la cita con la Justicia, y que estaba viajando a Alijilán, departamento Santa Rosa. En coincidencia con fiscal a cargo de la instrucción de la causa, Rafael Vehils Ruiz, Vélez señaló la "grave falta de respeto hacia el Tribunal, la Justicia y al cuerpo de Policía", y pidió que "definitivamente Luna sea traído por la fuerza pública".
Finalmente y pasadas las 17, el Tribunal ordenó que la Policía busque, arreste y traslade al oficial a la sala de audiencias. A las 18.45 llegó Luna y se reanudó el debate.
Ante el juez Liljedahl, dijo: “Lo olvidé. No me acordé que debía declarar. Tuve que viajar a Alijilán”. A su vez, el letrado le recordó los apartados del Código Penal que contemplan este tipo de incumplimientos y retardan los actos públicos. El testimonio de Luna cerró la jornada de declaraciones. Según Vehils Ruiz sus dichos coincidieron en líneas generales con los de los demás testigos, y al presentar su alegato remarcó que "más allá de algunas contradicciones en la cronología de los hechos que se endilgan al acusado, esos hechos fueron demostrados". Por su parte, Vélez descalificó la versión de Luna y los demás testigos, cuestionó el accionar de Drogas Peligrosas, pidió la nulidad de las dos causas y la absolución de Van Cauterer.
"Me siento amenazado e inseguro. No se porque se acusa pesa a que la audiencia tuvo testigos falaces que demostraron el armado de la causa porque (los policías) sabían lo que hacían, sabían que en la casa había estupefacientes porque ellos los llevaban. Si se convalidan estas prácticas estamos en peligro. Va Cauteren tenía antecedentes y acá el personal policial actuó sobre seguro", disparó Vélez. Sobre las contradicciones señaladas por el fiscal -quien en un momento solicitó un careo entre el oficial a cargo del allanamiento y los dos testigos que fueron convocados para que den fe de procedimiento realizado, dijo que "fueron elegidos porque inclusive ellos (los testigos), reconocieron que el oficial a cargo del allanamiento, de apellido Burgos, vivía frente a sus casas, en el departamento Fray Mamerto Esquiú".
Descalificó las pericias realizadas a envases con precursores químicos y un procedimiento realizado en Fray Mamerto Esquiú -en 2017-, cuando se detuvo a Van Cauteren y se secuestró un automóvil de su pertenencia, con cocaína lista para ser comercializada.
Finalmente, el fiscal pidió que el acusado sea condenado a 5 años y seis meses de prisión efectiva, consideran que Van Cauteren es reincidente por primera vez, ya que fue condenado a seis años de prisión en 2011.