En un juicio unipersonal, la Cámara Penal Nº 3 condenó hoy a tres años de prisión en suspenso a Diego Armando Moya, por desfigurar a su ex pareja, en un ataque de celos que fue juzgado como “lesiones graves calificada por el vínculo”.
El imputado confesó el hecho y mostró arrepentimiento por lo sucedido. Dijo que “se le fue la mano” y que se trata del único incidente que protagonizó con la madre de sus dos hijos.
En tal sentido, el fiscal Hugo Costilla solicitó que Moya sea condenado a tres años en suspenso y se comprometa a un tratamiento psicológico y además concurra a talleres de charlas sobre la violencia de género.
Por su parte, la querella solicitó un resarcimiento de $20.000 por daños psicológicos y por la intervención que debió sufrir la víctima para la reparación de sus piezas dentarias, que fueron desprendidas por el brutal ataque a golpes de puños de parte de Moya. El incidente ocurrió en el departamento Capayán en noviembre de 2017.