martes 11 de agosto de 2026
EN SUSPENSO

Condena de tres años para un abusador

Por Redacción El Ancasti

En la Cámara Penal de Segunda Nominación finalizó un debate por un abuso sexual en la infancia (ASI). Un hombre debía responder por el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la guarda”. Entre 2014 y 2016 ultrajó a una niña de 11 con quien tenía un vínculo familiar. Sucedió en una localidad de Paclín.

Fuentes consultadas por El Ancasti informaron que el fiscal de Cámara Gustavo Bergesio mantuvo la acusación. “Los niños no mienten”, sostuvo en su alegato. Al finalizar, solicitó una pena de siete años de prisión. Por su parte, la asesora de Menores Daniela Faerman Cano adhirió a lo peticionado por su par del Ministerio Público Fiscal.

En tanto que Pedro Vélez, abogado de la defensa, pidió la absolución para su cliente o, en su defecto, una pena en suspenso. Al momento de hacer uso de su derecho a una última palabra, el acusado insistió en su inocencia.

Luego, los magistrados Luis Guillamondegui, Fabricio Gershani Quesada y Rodrigo Morabito pasaron a un cuarto intermedio para deliberar. Por unanimidad, fue hallado culpable en el delito de “abuso sexual continuado”. En consecuencia, se lo condenó a la pena de tres años en suspenso.

El debate se inició el lunes. Por tratarse de un delito de instancia privada, la audiencia se desarrolló a puertas cerradas. En la primera jornada, el acusado negó los hechos. También se presentó la primera ronda de testigos: la chica, sus padres y su abuela. Con estos testimonios, se complicó la situación del  imputado. El martes se continuó con el testimonio de más testigos. Entre ellos, se destacaron dos nenas, amigas de la víctima. Las niñas contaron que habían escuchado el relato de lo que padecía su compañera pero ella misma les pidió que no contaran nada a nadie. Sus amigas respetaron el pedido y guardaron silencio.

Voz

En muchas ocasiones, la escuela es el primer lugar donde empiezan a salir a luz los casos de abuso sexual en la infancia (ASI), que por lo general suelen ser  intrafamiliares. Por ello, especialistas en la materia consideran que la Educación Sexual Integral (ESI) es una herramienta muy valiosa para hacer frente a este mal social.

“La ESI habilita la palabra de chicos y chicas en las escuelas, donde pasan la mayor parte del tiempo. El ASI es un delito de dominación y poder, transversal, es decir, que sucede en todas las clases sociales. El abuso sexual intrafamiliar rompe el silencio en la escuela” y, al mismo tiempo, “rompe a la familia”, se advirtió.

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