El juicio por el femicidio de Daniela Paola Guantay, ocurrido en la provincia de Salta en marzo de 2017, comenzará el próximo 2 de febrero. Así lo confirmó en las últimas horas la fiscal de la causa, Verónica Simesen de Bielke, quien además informó que el debate oral en el que serán juzgados los seis imputados se desarrollará hasta el 28 de febrero de 2020.
La fiscal remarcó, según publicó el portal del Ministerio Público Fiscal de Salta, que se trata de un hecho "cometido con una violencia inusual, donde la joven fue torturada y abusada antes de ser asesinada".
Los imputados Carlos Agüero, alias "Chury o Chuly"; Norberto Silvestre, alias "Chiqui"; Julio César Monasterio, alias "Gordo Julio"; Massola y Juan Reynaldo Álvarez, alias "El Viejo" llegarán al juicio acusados por los delitos de "homicidio triplemente agravado por mediar violencia de género, por ser perpetrado con ensañamiento y por el concurso premeditado de dos o más personas, abuso sexual con acceso carnal agravado por el número de participantes y calificado por la muerte de la víctima, tortura agravada por la muerte de la víctima, todo en concurso ideal, agravado por la participación de un menor de edad". En tanto, otra de las acusadas Marisel Griselda Urzagaste, alias "Marisol", está imputada por los delitos de "homicidio doblemente agravado por ser perpetrado con ensañamiento y por el concurso premeditado de dos o más personas, tortura agravada por la muerte de la víctima, todo en concurso ideal, agravado por la participación de un menor de edad y contra una menor de edad, imputada por los delitos de homicidio doblemente agravado por ser perpetrado con ensañamiento y por el concurso premeditado de dos o más personas, tortura agravada por la muerte de la víctima, todo en concurso ideal".
Para la fiscal a cargo de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas N° 3, el hecho ocurrió entre la noche del jueves 2 y la madrugada del viernes 3 de marzo de 2017 en la casa de Álvarez, donde todo empezó cuando Agüero, Silvestre, Monasterio, Álvarez, Massola y Urzagaste, luego de captar a la víctima en ese domicilio, la amarraron a una silla con las manos atrás y empezaron a reclamarle la supuesta sustracción de droga. Según lo que pudo establecer la fiscal, a partir de ese momento, todos los acusados, con distintas intervenciones empezaron a hacerle daño a la joven que estaba bajo efectos de estupefacientes.