“La zona es riesgosa, hay iluminación pero falta seguridad; no se pusieron cámaras de seguridad, no hace recorridos ni la Policía ni la Guardia Urbana. Los intentos de abuso fueron en este lugar, donde no hay tránsito, no hay gente circulando”, contó una de las víctimas del agresor sexual que merodea por Fray Mamerto Esquiú. El lunes por la noche en la localidad de La Carrera, en inmediaciones de la ruta provincial Nº 41, había atacado, una vez más, a una joven. La amenazó, la golpeó y la llevó por la fuerza a un lugar descampado pero, afortunadamente, no logró consumar el ultraje. La joven lo denunció y si bien en la medianoche del jueves un sospechoso fue arrestado, horas después no fue reconocido por la víctima en rueda de reconocimiento. El sospechoso recuperó la libertad. Mientras tanto, la comunidad de La Carrera está preocupada por el peligro inminente que representa saber que un agresor sexual se encuentra libre.
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Ruta 41, sin seguridad y con un agresor sexual suelto
“Tengo miedo de salir a la calle, de salir a esperar el colectivo. Debería venir uno por la ruta 1; nos queda lejos de donde nos deja en la ruta 41 y es muy riesgoso cruzar para llegar hasta al barrio”, comentó.
Tras este nuevo intento de abuso, la madre de la joven denunciante aseguró que en la comunidad hay una gran consternación. “Acá hay mucha preocupación por lo que le pasó a mi hija. Fue una desgracia con suerte porque pudo haber pasado a mayores. Nosotros lo que pedimos es que alguien se haga cargo de esto, que pongan más seguridad, que haya más control, porque lo que le pasó a mi hija le pudo haber pasado a cualquiera del barrio”, dijo.
Ante esta situación, si bien su hija tiene miedo, a la vez destaca que tiene mucha fuerza para enfrentar esta situación. “No se lo desearía a nadie, ella movilizó todo. Con la contención de la ayuda de todos ella va a salir adelante; estamos conteniéndola y ella es fuerte; está saliendo adelante y tiene a todos nosotros con ella”, expresó.
No se registran precedentes
Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que no hay datos sobre la detención de un agresor sexual serial, sin embargo, se remarcó que los delitos contra la integridad sexual en Catamarca son altos. Por lo general, los abusos sexuales suelen ser intrafamiliares.
En septiembre pasado, se supo que al menos cinco mujeres habían sido víctimas de abusos sexuales frustrados. Tales agresiones sucedieron en inmediaciones de La Tercena, en un lugar conocido como El Desmonte. A mediados de septiembre, una joven de 18 años denunció la agresión.
Éste es el quinto caso denunciado en el último tiempo y se cree que el atacante es el mismo, por lo que hay mucha preocupación entres los habitantes de la zona. Una de las víctimas sufrió serias lesiones.