en un ropero

Se ocultó para que su pareja no la golpee

martes, 22 de octubre de 2019 · 02:00

Una joven fue salvajemente agredida por parte de su concubino y tuvo que escapar para pedir auxilio y fue su cuñada la que la ocultó en su ropero, para evitar que el acusado la encuentre y continúe con la golpiza. La fiscal de turno ordenó la aprehensión del agresor.
El grave hecho de violencia de género se registró el domingo en la localidad de Los Quiroga, departamento Banda, en Santiago del Estero. Una joven de 21 años tuvo que ser rescatada por familiares y la Policía, para ser trasladada a la casa de sus padres en La Dársena junto a sus hijos. Según confiaron las fuentes, la damnificada relató que residía en el paraje Maravilla en cercanías a Los Quiroga.

El domingo, en horas de la mañana, su concubino, con el que tiene cuatro hijos en común, regresó en estado de ebriedad y éste le habría comenzado a recriminar que la motocicleta que tenía estaba averiada por su culpa. El acusado habría continuado con los insultos, hasta que en un momento comenzó a propinarle golpes de puño en distintas partes del cuerpo, principalmente en su rostro. El grado de violencia fue aumentando y no conforme con ello, el agresor tomó un cuchillo de caza y le realizó cortes en los brazos y en el abdomen.

Las heridas habrían sido superficiales pero la damnificada rogaba que cesaran las agresiones, ya que además uno de sus hijos de tres años estaba siendo testigo de la gravísima situación. La joven aprovechó un momento de descuido y logró escapar de la casa y se dirigió a su suegra en busca de auxilio, que residiría a unos pocos metros pero no había nadie en el inmueble. Tuvo que regresar a su vivienda y nuevamente fue atacada por su pareja, que furioso continuó agrediéndola físicamente. La joven le imploraba que cesara con las agresiones, pero su concubino elevaba cada vez más la violencia.

Cuando el acusado interrumpió los golpes, ella volvió a escapar, pero esta vez se dirigió a la casa de su cuñada, hermana del acusado. Con las lesiones visibles en su rostro y en su cuerpo, la cuñada la dejó ingresar y la ocultó en el ropero, ya que su hermano llegó hasta su vivienda preguntando por la víctima. Cuando el agresor se fue, la cuñada llamó a la Policía y a un hermano de la damnificada. El móvil policial arribó a los pocos minutos y trasladaron a la joven hasta la casa de sus padres. n

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