Una adolescente de 15 años mantuvo en vilo a la Policía y a la Justicia andalgalense luego que el pasado sábado manifestara que había sido raptada cuando regresaba de una fiesta.
Una adolescente de 15 años mantuvo en vilo a la Policía y a la Justicia andalgalense luego que el pasado sábado manifestara que había sido raptada cuando regresaba de una fiesta.
Alrededor de las 5.30 del sábado, la Policía tomó conocimiento del suceso a raíz de que una chica de 15 años se presentó en la dependencia junto con una persona que la había encontrado en la calle.
La adolescente le había relatado que de regreso a su casa, desconocidos le habían puesto una bolsa en la cabeza y la subieron en un vehículo.
Siempre según su relato, ella aprovechó que bajaron unas personas a comprar bebidas en un kiosco de Malli, descendió del rodado y pidió auxilio.
La fiscal en feria de la Segunda Circunscripción Judicial, Soledad Rodríguez, impartió las directivas para que se lleve adelante el protocolo de abuso sexual el cual arrojó resultado negativo.
Cerca del mediodía, la joven fue llevada a Fiscalía para que ratifique los dichos ya que había incurrido en contradicciones pero finalmente se quebró y confesó que todo se habría tratado de una mentira para ocultar que había estado en un asado con otras personas.