En la zona norte de la Capital el miércoles por la mañana se registró otro hecho de inseguridad. Una mujer de 36 años se presentó en la Unidad Judicial Nº 8 y denunció que el miércoles a las 7.30 se encontraba en su casa; todavía dormía. Aunque escuchó ruidos, en un primer momento no le dio importancia porque pensó que podía tratarse de su marido.
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Entró a una casa y se llevó un celular y una notebook
Al cabo de un rato, escuchó que abrían la puerta principal de su casa. Al abrir los ojos, advirtió que un hombre desconocido extendió la mano y agarró su celular, que se encontraba en un mueble, al costado de la cama. La mujer se levantó de inmediato y empezó a perseguirlo. El osado ladrón emprendió la fuga y la mujer lo perdió de vista. Al regresar a su casa, se dio cuenta que también le había llevado una notebook.
Luego, personal policial se presentó en su casa y contó lo sucedió. Ella describió cómo era el hombre que había entrado en su casa. Los uniformados identificaron a un sospechoso, quien agredió a uno de los policías. Afortunadamente, no se causaron lesiones.
Por su parte, Dimas Soria, el policía que resultó agredido, también se presentó en la misma Unidad Judicial para asentar la agresión en cumplimiento del servicio. El uniformado denunció a dos jóvenes de 24 y 21 años. Contó que se había entrevistado con la joven mujer que había sido víctima del robo de su celular en su propia casa. Soria salió a recorrer la zona con un posible sospechoso en mente, de acuerdo con las características dadas.
Después de un rato, se encuentra con un sospechoso y éste fue reconocido por la damnificada. El uniformado debía aguardar por el móvil policial y el sospechoso llamó a sus dos hijos. Tras la voz de auxilio, los muchachos empezaron a agredir al policía, quien debió resguardarse y pedir colaboración a sus colegas.
Soria pudo arrestar a los hijos del sospechoso, quien aprovechó la situación para darse a la fuga.
Durante el último fin de semana se registraron cerca de 15 denuncias por el robo o hurto de teléfonos celulares. Las denuncias fueron asentadas en Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú. Por lo general, por día se suelen registrar entre tres y cinco robos de aparatos de telefonía móvil. No obstante, entre el lunes y ayer se registraron 24 denuncias por robos y hurtos de celulares.
En ocasiones, se trata de descuidos de sus propietarios, quienes los dejan ‘olvidados’ en comercios u otros espacios. Al regresar, ya no los encuentran.
También se trata de descuidos dentro de sus propias casas. En este sentido, se precisó que en alguna oportunidad ingresó alguna persona vecina o conocida y, sin que nadie se diera cuenta ni le prestara atención, se apropió de un celular.
Arrebato
En la misma Unidad Judicial, previamente se había asentado otra denuncia por una situación similar. Una mujer contó que en la madrugada, aproximadamente a la 1.30, caminaba por inmediaciones de la Rotonda del Regimiento, ubicada sobre la Avenida Presidente Castillo. En un momento dado, fue interceptada por dos jóvenes que se movían en una moto. El acompañante descendió del rodado, se paró enfrente de la mujer y por la fuerza intentó arrebatarle el morral que ella tenía cruzado.
La mujer se resistió y hubo un forcejeo entre ella y el arrebatador. Sin embargo, la mujer cayó al suelo y los jóvenes la arrastraron hasta el centro de la rotonda. Finalmente, los arrebatadores se llevaron su morral y se dieron a la fuga.