Después de asesinar a martillazos a Danisa del Luján Canale, la mujer con quien estaba casado desde octubre de 2012 y con quien habían sido padres hace cuatro años, Jorge Trossero llamó a la policía para entregarse. Los efectivos policiales que se trasladaron de inmediato hacia la escena del crimen contaron cuál fue la frase que dijo al comunicarse con el 911 el autor del femicidio que conmociona a la ciudad de Gálvez, a 80 kilómetros de la ciudad de Santa Fe. "Vengan porque maté a mi mujer": de esa manera informó lo que había ocurrido en su casa.
El hombre de 50 años fue detenido allí, donde lo hallaron sentado junto a la mesa del comedor y el cuerpo agonizante de su mujer, que yacía en el piso cubierto de sangre, según informó Jorge Nessier, fiscal de Santa Fe a cargo del caso. Canale, de 38 años, fue asistida de urgencia pero sufrió un paro cardiorrespiratorio y presentó pérdida de masa encefálica durante el traslado al Hospital José María Cullen, debido a las graves heridas que le provocó su marido.
En su traslado, Trossero se encontraba en estado de shock y no emitió palabra alguna cuando fue consultado por sus datos por el personal policial, por lo que se encontraba detenido en una dependencia con asistencia médica, según indicó el fiscal Nessier. Ayer fue indagado.
El martes a última hora, el fiscal Jorge Nessier recibió un informe psiquiátrico que complica definitivamente la situación del acusado: al momento del crimen, el femicida Jorge Trossero (50) "tenía plena conciencia de su situación y de lo que hacía".
También adelantó que hoy se llevará la audiencia imputativa y 48 horas después pedirá la prisión preventiva del esposo de la víctima. "Cuando se aprehende a un acusado, en el Código Penal de Santa Fe está establecido que se debe realizar un informe y en este caso, pasada la medianoche, la psicóloga nos comunicó entre varias cosas que Trossero estaba orientado en tiempo y espacio en el momento que la mató", dijo el funcionario.
Entre otros detalles, el fiscal reveló que cuando llegó la Policía a la escena del crimen, el femicida no dijo una sola palabra y se entregó sin mayor oposición. "No realizó ninguna manifestación. Solo se corroboró este llamado telefónico en el que manifestó que solicitó que lo fueran a buscar porque había asesinado a su mujer", agregó el funcionario judicial.
Más femicidios La primera quincena de 2019 registró 10 femicidios. Parejas, ex parejas, hijos y hasta padres. Muchos de los femicidas decidieron terminar con su vida tras cometer el crimen. Apenas 12 horas después del comienzo de 2019, Celeste Castillo, de 27 años, fue asesinada por su pareja, el policía Héctor Montenegro en la casa que compartían en Santiago del Estero. El hombre la asesinó de dos disparos y luego se suicidó.
Una semana después, una nena de 10 años, Joselin Mamaní, era asesinada de 32 puñaladas en su casa cuando su mamá había salido a hacer un trámite bancario. Por el crimen hay dos ex parejas de la madre detenidas y la causa está siendo investigada como un femicidio vinculado. Gisela Romina Varela y Susana Yass fueron asesinadas en Mar del Plata. Daiana Moyano volvía de trabajar en colectivo en Córdoba. Se bajó unas paradas antes de su casa sin sospechar que uno de sus vecinos se bajaría con ella. La joven de 24 años murió ahorcada. El hombre está detenido.
Liliana Loyola tenía 64 años cuando fue prendida fuego por su hijo en San Juan. El joven está detenido. En Chaco, Valeria Juárez de 32 años fue asesinada a escopetazos por su propio padre que tras el crimen se suicidó con la misma arma.
El país se conmocionó con el femicidio de Agustina Imvinkelried, la adolescente de 17 años que fue asesinada en un descampado de Esperanza, Santa Fe. En la misma provincia, a dos días del crimen de Agustina, Danisa fue asesinada. El 2019 comenzó con sangre, a causa de los femicidios.