Una manotada, un empujón y una corrida; el arrebato de una cartera o un simple descuido son algunas de las maneras con que los amigos de lo ajeno se pueden apropiar de un celular. De acuerdo con información judicial a la que accedió El Ancasti, durante el último fin de semana se registraron cerca de 15 denuncias por el robo o hurto de teléfonos celulares. Las denuncias fueron asentadas en Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.
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Robo de celulares, un delito imparable y en aumento
Por lo general, por día se suelen registrar entre tres y cinco robos de aparatos de telefonía móvil. En ocasiones, se trata de descuidos de sus propietarios, quienes los dejan ‘olvidados’ en comercios u otros espacios. Al regresar, ya no los encuentran.
También se trata de descuidos dentro de sus propias casas. En este sentido, se precisó que en alguna oportunidad, ingresó alguna persona vecina o conocida y, sin que nadie se diera cuenta ni le prestara atención, se apropió de un celular. Sin embargo, hubo denuncias contra familiares acusados de agarrar un celular debido a un consumo problemático de drogas.
Los hechos más violentos son los arrebatos. Las principales víctimas suelen ser mujeres asaltadas en la vía pública.
En una denuncia radicada en la Unidad Judicial Nº 8, en la zona norte de la Capital, un joven de 19 años contó que en las primeras horas del lunes caminaba cerca de la Avenida Los Terebintos y fue abordado por dos hombres. “Uno de ellos ‘me apuró’ y me sacó dos celulares que tenía en mis manos”, remarcó. Luego, los malhechores se dieron a la fuga.
En otro orden, los robos de motos forman parte de otro universo de denuncias. En las Unidades Judiciales, en promedio, por día se registran cuatro denuncias. A veces, los expropiadores aprovechan algún descuido –pese a que por lo general los dueños suelen tomar alguna medida de seguridad-. En otras ocasiones, los amigos de lo ajeno más audaces toman riesgos e ingresan a la propiedad, donde las motocicletas se encuentran estacionadas, supuestamente al amparo de presuntos ladrones.
Al respecto, una mujer denunció en aquella Unidad Judicial que el domingo a las 19.30 había dejado su moto Honda Biz estacionada dentro de su casa pero horas después el rodado desapareció. Pasada la medianoche, una vecina le contó que su marido había visto a un joven encapuchado arrojar una moto similar a la de ella cerca de un terreno baldío.