Se registraron más de 150 denuncias por violencia familiar y de género
La escalada violenta contra la mujer no tiene límites. Parejas, ex parejas, hijas y madres son las principales víctimas. Las agresiones abarcan desde insultos y amenazas, hasta golpes.
Puede empezar con un “¡callate, sos una tonta!”, continuar con un insulto o un empujón. Luego, una cachetada y un “perdón, no lo vuelvo a hacer… es que vos me ponés así”. Un día, una paliza y si no se pone freno, puede terminar en tragedia. La violencia contra la mujer es una realidad que no se puede negar. En los primeros 10 día de enero, solamente en las 11 Unidades Judiciales de Capital, Valle Viejo, Fray Mamerto Esquiú y en la Unidad Judicial Especializada en Violencia Familia y de Género se asentaron 163 denuncias. Al margen, quedan las denuncias que se radican en la Fiscalía General y en las comisarías del interior.
De acuerdo con información a la que accedió este diario, las denuncias comprenden de hechos relacionados con amenazas, insultos y golpes. Las principales víctimas suelen ser mujeres, parejas, ex parejas y madres de hombres violentos. También, se registraron niños y adolescentes como víctimas de tales agresiones. En tanto que los hombres, en su mayoría, suelen denunciar por impedimento de contacto. Es decir, denuncian a sus ex parejas, madres de sus hijos, por impedir el vínculo parental.
En el primer semestre de 2018, en la Primera Circunscripción Judicial se registraron 1.776 denuncias por violencia de género. Es decir, por mes se realizaron 296 denuncias, a razón de nueve denuncias por día, en promedio.
En ocasiones, los hechos de violencia, como se publicó en ediciones pasadas en este diario, están relacionados con el consumo problemático de sustancias. Jóvenes que se pierden con estupefacientes generan situaciones de violencia en el ámbito familiar y agreden con palabras y golpes a sus padres, hermanos y, hasta incluso, los vecinos. Esta problemática también se observa en el ámbito del Fuero de Familia. Fuentes consultadas indicaron la presencia del alcohol y de otras drogas en los casos de violencia familiar como uno de los factores de conflicto. A fin de prevenir este tipo de situaciones, advirtieron que se debe poner atención en la prevención de los potenciales causales de violencia.
También se consideró que los indicadores de violencia pura son muy escasos. No obstante, se remarcó que al consumo problemático de alcohol y de otras sustancias, suelen sumarse otros factores tales como la falta de educación y el desempleo. Todos estos factores al fusionarse generan un contexto violento, muchas veces en la misma casa y en los Juzgados de Familia suele tramitarse como “violencia familiar o de género”, se aclaró.
¿Dónde pedir ayuda?
En Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú funcionan 11 Unidades Judiciales que están abiertas las 24 horas del día, todo el año.
También, pueden dirigirse a la Unidad Judicial Especializada en Violencia Familiar y de Género que se encuentra ubicada sobre Avenida Maximio Victoria 118, frente a la Universidad Nacional de Catamarca.
En el interior provincial, dado que no cuentan con unidades judiciales, las denuncias se realizan en las comisarías.
El Poder Judicial también cuenta con la Oficina de Asistencia a Víctimas de Delitos, que fue creada en 2010. Entre sus funciones se destaca la intervención en la urgencia, lo que corresponde a la asistencia de la crisis victimológica. Atención de la demanda, formulación de diagnósticos presuntivos y establecimiento de estrategias y prácticas de intervención.
En caso de que algún niño, niña o adolescente se encuentre en riesgo, se debe llamar a la Línea 102 de Protección para chicos y chicas.