Un hombre de 27 años, empleado de una panadería ubicada en la zona norte, denunció que el encargado del local impide que los trabajadores salgan del local a tomar aire y que las puertas del lugar de trabajo son cerradas con llave al tiempo que permanecen custodiadas por personal de seguridad.
En su presentación, radicada en la Unidad Judicial N°4, explicó que su horario de trabajo es de 22 a 6 y que el propietario "le da la orden al guardia que encierre al personal con llave en el galpón donde funciona la panadería hasta tanto terminen el trabajo, no dejándonos salir bajo ninguna circunstancia, ni siquiera a tomar aire -con todo lo que eso implica-, privándonos de la libertad". Indicó que el martes entró a trabajar como lo hace habitualmente y que el guardia otra vez los encerró.




