la cámara de apelaciones dejó firme la prisión preventiva

Acosta seguirá preso por "el juego de los papelitos"

Está acusado por 'corrupción de menores' y 'abuso sexual con acceso carnal'.
martes, 11 de septiembre de 2018 · 04:00

La Cámara de Apelaciones dejó firme la prisión preventiva a Roberto "Roly" Acosta, otro de los imputados por la causa de corrupción de menores conocida como  "El juego de los papelitos", que salió a la luz en junio del año pasado tras la denuncia radicada por la madre de una adolescente que había estado varios días sin regresar a su casa.

Raúl Da Pra, Juan Pablo Morales y César Marcelo Soria ingresaron al recinto para dar a conocer la resolución tras la audiencia llevada a cabo una semana atrás, en ocasión que la defensa de Acosta presentara una serie de nulidades.
En la resolución, el Tribunal de Alzada resolvió no hacer lugar al pedido del abogado Daniel Martínez, quien antes había pedido la recusación de los camaristas por entender que ya habían emitido opinión en la causa.
El imputado Acosta no estuvo en la audiencia, tal como ocurrió con Jorge "Socio" Cardozo semanas atrás.

Los jueces también exhortaron a que el fiscal de la causa, Javier Herrera, finalice en el corto plazo la investigación del caso.

A raíz de la instrucción iniciada en junio de 2017, la fiscalía le imputó al ex empleado del Tribunal de Cuentas un caso de "corrupción de menores" y un hecho de "abuso sexual con acceso carnal".
El sujeto alquilaba una casa en Villa Parque Chacabuco, en donde se llevaban a cabo las orgías sexuales con menores que previamente eran reclutadas supuestamente por Karen Heredia, quien era la única de los imputados que estaba gozando de la libertad hasta que el 21 de agosto quedó detenida por un caso de trata de personas.

El otro inmueble en donde tenían lugar las fiestas era un departamento del barrio Fray Mamerto Esquiú, en el que residía Cardozo. 
En los allanamientos, la División Investigaciones encontró los papeles con consignas de contenido sexual que los invitados debían cumplir.
Las adolescentes eran seducidas y "contratadas" bajo la promesa de recibir dinero y estupefacientes, a cambio de tener relaciones sexuales con adultos.