El maltrato de García hacia un niño de tan solo tres años de edad, al que golpeaba y le dispensaba un trato que debió ser humillante y degradante, el cual era distinto del que le dispensaba a la otra hija de su concubina”, advirtieron los jueces de la Cámara Penal de Tercera Nominación. El pasado 21 de junio, por unanimidad, los magistrados Marcelo Soria, Jorge Palacios y Patricia Olmi condenaron a Wilson Alexis “Huevito” García a la pena de 18 años de prisión, luego de haberlo encontrado culpable del delito de “homicidio simple”.
El 27 de mayo del año pasado, en Saujil, departamento Pomán, “Huevito” García había quedado al cuidado de Francisco “Panchito” Moreno, de tres años, hijo de su pareja, Paola Díaz. La mamá de “Panchito” había salido a hacer las compras. Cerca del mediodía, el padrastro llegó al Hospital Zonal con el niño en brazos. El pequeño estaba desnudo, envuelto en un toallón mojado; “Huevito” dijo, en una versión”, que se había ahogado con mate cocido con pan. “Panchito” había llegado sin vida.
Tras la terrible noticia, se comenzó con la investigación. García, el primer sospechoso, permaneció prófugo por unas horas. Al día siguiente fue encontrado en El Pajonal, una pequeña localidad, ubicada a 25 kilómetros de Saujil. La autopsia y el testimonio de vecinos y familiares advirtieron que “Panchito” vivió en un entorno marcado por la violencia.
Para los magistrados, este maltrato al que era sometido el niño pudo haber cesado si la mamá hubiera intervenido. “Pero ésta sin cumplir con las obligaciones que como madre tenía, nada hizo y por su inacción García, quien además no tenía una buena relación con Moreno, el padre del nene, cegó la vida de un inocente de tres años de edad. Lo animaba un rechazo explícito”, aseguraron.
En cuanto a los motivos, el Tribunal analizó que puede afirmarse que no hubo un motivo que generara la reacción de García. “¿Qué estímulo puede generar un niño de tres años para que un sujeto mayor de edad lo agrediera con golpes? La respuesta es obvia: ninguno”, se consideró. Además, en lo que respecta al comportamiento posterior, el imputado, luego de la agresión que llevó a cabo, debió advertir el daño físico que le causa al niño y lo trasladó a un centro asistencial. Luego de permanecer unos momentos, se da a la fuga y se dirige a “El Pajonal”, remarcaron.
Violencia
Según las pericias médicas, el padrastro le dio al niño un golpe o realizó un movimiento brusco que lo sacudió. Luego lo introdujo en un recipiente con agua fría y “Panchito” gritó “chuy, chuy, chuy”. “Momentos después le ocasiona la muerte por shock hipovolémico agudo secundario a lesión de aorta descendente y de vena cava inferior por traumatismo cerrado de abdomen y de región dorsal”, precisaron.
“No sé por qué estoy acá; soy inocente. No tengo nada que ver en todo esto. Lo llevé al hospital. La madre no cuidaba a los chicos; tenía denuncias. Salía a los bailes y dejaba a los chicos encerrados”, expresó “Huevito” García en su última palabra, momentos previos a que los jueces deliberaran la condena.
Debido a las lesiones que presentaba el cuerpo de “Panchito”, que dieron cuenta de que el niño vivía en un contexto de malos tratos, en su alegato, el fiscal Ezequiel Walther solicitó que se remitan las copias pertinentes a la Fiscalía de Instrucción de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en la ciudad de Andalgalá, ante la posible comisión de un delito por parte de Paola Elizabeth Díaz, la mamá. Los magistrados hicieron lugar al pedido.
Durante el debate, Mariana Nieva, abuela materna del niño, comentó que tenía poco contacto con sus nietos y que en la última semana había advertido golpes en el niño. “Le vi un moretón” pero su hija le dijo que se había caído. “Ella –su hija- tenía golpes en la cara, como moretones. Siempre me decía que se golpeaba con algo. Creo que tenía miedo”, contó. Nieva aseguró que su hija le pedía “para comer” y que García trataba mal a su nieto. “Para mí, él no lo quería. Mi nieto me dijo que una vez que él no lo quería y que le pegaba. Mi nieta –de seis años- me dijo que (García) le pegaba a Panchito”, indicó.
"Soy inocente. Lo llevé al hospital. La madre no cuidaba a los chicos. Salía a los bailes y dejaba a los chicos encerrados". Wilson "Huevito" García.
Andrea Ceballos, la médica que recibió al niño en el Hospital de Saujil y que a posterior participó en la autopsia, recordó que García le dijo que se ahogó con mate cocido con pan pero en la autopsia “no salió nada”. No tenía alimentos en el estómago, aseguró. “No tenía el peso ni la estatura para su edad. Tenía hematomas internos”, agregó. Para la médica, las torturas y el agua helada con la que García bañó al niño para que reaccionara influyeron en el diagnóstico. “No pudo estabilizarse. Hubo un shock por hemorragia e hipotermia. Si hubiera estado bien nutrido, si hubiera sido un golpe o un zamarreo quizá no hubiese muerto”, estimó.
En la audiencia, también se oyó el testimonio de Fabiana Emilce Vega, la mujer que llevó a García y al niño hasta el centro de salud. Remarcó que cuando llegó Mariana Nieva, la abuela del nene, recordó que expresó “te dije que lo dejaras que te iba a pasar esto”.
En la sentencia, el Tribunal también resolvió librar oficios al Juzgado de Menores de la Segunda Circunscripción Judicial y a la Dirección de Niñez y Adolescencia del Ministerio de Desarrollo Social para que se avoquen y arbitren los mecanismos pertinentes tendientes a garantizar y proteger los derechos de las hermanas de “Panchito”, en el marco de la Convención de los Derechos del Niño, de la Constitución Nacional y las leyes Nacional 26.061 y Provinciales 5.292 y 5.357, todas ellas relacionadas con la Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes.
OFICIOS
Dado el contexto de violencia en el que murió “Panchito”, a fin de proteger a sus hermanas pequeñas, el Tribunal dispuso librar oficios al Juzgado de Menores de la Segunda Circunscripción Judicial y a la Dirección de Niñez y Adolescencia para que se avoquen y arbitren los mecanismos pertinentes tendientes a garantizar y proteger los derechos de ambas niñas, en el marco de la Convención de los Derechos del Niño, de la Constitución Nacional y las leyes vigente.