Ella tiene 12 años y es víctima de un delito aberrante, que sucedió cuando era más pequeña y tenía entre seis y siete años. Esta situación se habría prolongado por un tiempo, hasta que finalmente se descubrió y se pudo denunciar. El viernes pasado en la Cámara Penal de Segunda Nominación comenzó el debate por esta causa. Un familiar cercano a ella es el único acusado y está imputado por el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante reiterado”. Ayer la víctima debía declarar y la audiencia se realizó en la Cámara Gesell del Cuerpo Interdisciplinario (CIF) del Poder Judicial.
Fuentes judiciales consultadas por El Ancasti indicaron que en la audiencia, la niña pudo dar su testimonio ante la perito especializada Mara Barrionuevo. Mientras tanto, los jueces Jorge Álvarez Morales, Rodolfo Bustamante y Luis Guillamondegui, el fiscal Gustavo Bergesio, la asesora de Menores Carolina Acuña Barrionuevo, Pedro Vélez –abogado de la defensa- y Luis Tula –abogado de la querella- observaron, desde otra habitación, lo que la víctima contaba.
La audiencia fue particular, dado que no siempre las víctimas por este tipo de delitos suelen declarar de manera presencial, sino que su testimonio, que realizaron en la tapa de instrucción, se incorpora por lectura. Tula, el abogado de la querella, había solicitado, con documentación e informes psicológicos en mano, que la víctima declarara en Cámara Gesell. No obstante, en este caso, por pedido de la defensa en la audiencia del viernes, los magistrados hicieron lugar al pedido. Según se indicó, esta audiencia en Cámara Gesell se desarrolló con éxito.
Luego, se pasó a un cuarto intermedio y el debate se reanuda hoy, nuevamente en la sala de la Cámara Penal de Segunda Nominación. Se espera la participación de testigos y posiblemente mañana las partes podrían plantear sus respectivos alegatos.
Por tratarse de un delito de instancia privada, las audiencias se desarrollan a puertas cerradas y, para preservar a la víctima en este caso de abuso intrafamiliar, no se identifica con nombre y apellido al acusado. No obstante, según se detalló, los hechos habrían sucedido en la Capital cuando la niña tenía entre seis y siete años. Hoy la víctima tiene 12 años y el acusado, 42. A pesar de la imputación en su contra, llegó a debate en libertad.
Niñas, las más vulnerables
El abuso sexual infantil (ASI) hoy en día es uno de los delitos más repudiados socialmente. Puede concretarse a través de distintos modos, como los toqueteos, acoso sexual a través de las redes sociales, la corrupción, la trata de personas o la violación. Por ello, es una de las formas de violencia que más afecta a chicos y chicas. De acuerdo con informes de UNICEF, al menos la mitad de los casos de ASI se produce en el seno del hogar: el victimario es alguien conocido por la víctima y que por lo general no es solo conocido, sino que tiene algún grado de familiaridad.
Estudios afines al ASI indicaron que en Argentina se estima que uno de cada cinco niños y niñas son abusados por un familiar directo antes de los 18 años; la edad media de inicio del abuso es de 8 años. Otro dato que se destacó es que la gran mayoría de las víctimas serán niñas o adolescentes mujeres: ocho o nueve de cada 10 y el 70 % de las adolescentes víctimas no dirá jamás que fue abusada ni buscará ayuda. En cuanto al abusador, las estadísticas señalan a los hombres, más aún aquellos que son cercanos y de confianza de los niños y niñas.
Para poner freno, la denuncia es fundamental y cualquier persona que sospeche que está ocurriendo una situación de abuso sexual puede denunciar. Los adultos, padres, docentes o vecinos de chicos y chicas sospechados de abuso también deben denunciar.
En materia de prevención, los especialistas en el tema consideran que la implementación de la Educación Sexual Integral es una herramienta necesaria, que debe ser despojada de conceptos religiosos y morales.